Textos fundamentales

El mejor patronato de México e innumerables y entusiastas amigos participaron de todos los esfuerzos que implicaron crear este Museo. Nuestra presidenta honoraria, la señora. Marta Sahagún de Fox, ocupó en él un lugar preponderante, y se lo agradecemos.

Hay dos palabras que evocan el principio y el fin toda cosa. Una es Caos. La otra es Cosmos. La primera es palabra del desorden. La segunda, del orden mismo. Tienen en común el hecho de carecer de plural. Esta singularidad nominativa nos aterra. Es decir, nos en – tierra y nos destierra. Caos y Cosmos nos impulsan a crear un mundo que dé sentido humano –voz, forma, destino– al Caos y al Cosmos.

El arte, en griego se llamó tejne, y en latín, ars. En un principio, ars y tejne significaron: “La forma de hacer rectamente las cosas”. Nacieron así muchas artes: el culinario, para preparar bien los alimentos; el de la medicina, para atemperar las dolencias; el de la gramática, para hablar y comunicarse adecuadamente; el náutico, para surcar el mar, y hasta el de la guerra, para vencer al enemigo.

En seguida transcribimos un poema del rey Nezahualcóyotl, ya que sus conceptos de hace seiscientos años aún se aplican a los artistas populares y a los artesanos de hoy
Toltecatl: El artista El artista discípulo, abundante, múltiple, inquieto. El verdadero artista: capaz, se adiestra, es hábil; dialoga con su corazón, encuentra las cosas con su mente. El verdadero artista todo lo saca de su corazón; obra con deleite, hace las cosas con calma, con tiento. Obra como un tolteca, compone cosas, obra hábilmente, crea; arregla las cosas, las hace atildadas, hace que se ajusten.

Una hora después del mediodía del 27 de noviembre de 1928 las calles de Revillagigedo e Independencia, en el centro de la Ciudad de México, vieron llegar a multitud de personalidades de la vida pública nacional y a reporteros. El motivo: un nuevo edificio estaba por inaugurarse tras varios meses de intensos trabajos de construcción. Se destinaba al servicio público, pues sería la nueva sede de la Inspección General de Policía y del Cuartel Central de Bomberos.

El concepto de las exposiciones constituye una celebración de los extraordinarios logros de los artistas del pueblo y un reconocimiento a la contribución de las artes populares a la identidad nacional, a su importancia como un componente vital de las principales corrientes y expresiones artísticas mexicanas y a su trascendencia frente a la globalización cultural.

El nacimiento y desarrollo del coleccionismo en el mundo se encuentra estrechamente unido a la esencia de la naturaleza humana, de ahí lo remoto de su origen. Es innegable que la conformación de las primeras colecciones de objetos respondió a la preocupación religiosa de los miembros de las antiguas sociedades (quienes buscaban reunir íconos); pero también fueron motivadas por la mundana necesidad de recordar hechos o personas a través de diversos objetos.

Con frecuencia se afirma que es incorrecta la separación conceptual de arte popular y arte en general, que no hay diferencia entre ellos y que una posición contraria sólo pretende relegar el arte popular, dejarlo en un segundo nivel respecto del arte culto.

La tenaz voluntad humana de hacer visible, tangible, legible, inteligible el misterio de la belleza. A quien emprende la riesgosa aventura de atrapar a esta ballena blanca lo llamamos artista, alguien que, aun hoy, nos inspira un cierto reverencial respeto. Por razones que no comprendo muy bien, esta aura mágica no abarca a los artesanos.

Los antropólogos tenemos formas particulares de abordar el estudio de los fenómenos sociales, y desde que nació esta ciencia social hemos privilegiado el contacto cercano con las personas en su propio ambiente a fin de observar y describir lo más fielmente posible las formas de vida que estudiamos y, de este modo, conocer e interpretar ese vastísimo campo en que se construye y se otorga sentido a la cultura: centro, eje y razón de ser de la antropología.

Gracias a sus habilidades, entre las que destaca la creatividad para encontrar soluciones, la especie humana se distinguió entre todas cuando descubrió que al tallar la rama de un árbol contra una peña podía sacarle punta, o que si partía una piedra para adaptarla a la mano, convertiría ese rudimentario elemento en herramienta. Con el tiempo, encontró cómo producir objetos que satisficieran sus múltiples necesidades, y de esta manera, comenzó la actividad artesanal en el mundo.

A lo largo del año se celebran en el país no menos de ciento veinte fiestas religiosas tradicionales, incluidas las que conmemoran los dos acontecimientos más importantes del calendario ritual católico: el nacimiento y la muerte de Cristo. A éstas se añaden las del santo patrón de cada ciudad, pueblo o iglesia; las de los santuarios a los que se dirigen las peregrinaciones; las propiciatorias relacionadas con el ciclo agrícola, y para culminar, la mayor de todas, la celebrada en honor del símbolo máximo de la religiosidad mexicana: la Virgen de Guadalupe.