Gastronomías de méxico

El evento “Domingo de Antojos” se organizó en tres ocasiones, con la constante ayuda de la primera dama Marta Fox. Durante todo un día, en un mismo espacio, el bello Campo Marte, y apoyados siempre por el secretario de la Defensa Nacional, el público tuvo la posibilidad de apreciar y comprar artesanía de diversas regiones del país, disfrutar de la riqueza y variedad de la gastronomía y deleitarse con música y danza mexicanas.

El Parque Lincoln, en la colonia Polanco, fue el marco que acogió al público en general para tener un acercamiento a los productos artesanales de cada región del país, especialmente los quesos y el pan, así como el vino y la cerveza, complemento ideal de…

El obligado acompañamiento líquido de los tamales son los atoles: bebida preparada a base de masa de maíz con agua o leche. No es una costumbre reciente; ya desde el México prehispánico era indisoluble el binomio tamal/atole (aunque, por supuesto, de agua, pues no había lácteos)

Los antojitos son el más fiel exponente de la cocina popular mexicana. Son espejo de la gastronomía prehispánica y de su mestizaje colonial de trescientos años.

La palabra taco podría provenir de la corrupción de los nombres de algunas variedades de tortillas (que consigna Bernardino de Sahagún): tlaxcalli y quauhtaqualli. Como quiera que sea, el historiador Héctor Manuel Romero informa: “A partir del siglo XVIII, en España empezó a designarse ‘taco’ al bocado o comida muy ligero que suele tomarse fuera de las horas de comer en Aragón y Navarra

Por tamal –que viene del náhuatl, tamalli- entendemos un alimento a base de masa de maíz relleno de diversos ingredientes, envuelto a manera de paquete con hojas vegetales para posteriormente ser cocido

Aquí nos referimos al concepto mexicano de torta y no a los pasteles españoles, que reciben ese mismo nombre. La sencilla baguette francesa o el pepito o el magro bocadillo español o la hamburguesa poco tienen qué hacer al lado de las tortas compuestas.

Antojito principalísimo derivado del maíz, sólo superado en fama por los tacos, la tostada es tan popular como las quesadillas, los sopes, las garnachas o las chalupas. La tostada es uno de los actores principales de nuestra escena maicera

La alta cocina mexicana no es más que la cocina tradicional del pueblo llevada a las mesas de casas privilegiadas o de restoranes de lujo. Otra cosa son algunas corrientes gastronómicas contemporáneas que dejan de ser auténtica cocina mexicana para convertirse en “cocina de autor” o “cocina fusión” o la pedantemente llamada a veces “nouvelle cuisine mexicaine”.

La gran diversidad de pueblos prehispánicos que existieron en lo que hoy es México tenía un común denominador: los dioses del maíz. Los principales eran Kawil (o Dios K) y Yun Caex entre los mayas, Pitao Cozobi entre los zapotecas, Homshuk entre los popolucas, Cohuy entre los mixtecos, Aquitze Catapeme entre los tarascos y Centéotl y Tonacatecuhtli en los pueblos mexicas. Estas últimas deidades aztecas eran representadas con manos de mazorcas, la primera, y con una diadema de maíz, la segunda.

El mexicanísimo maíz aún nos depara un nuevo mundo de sorpresas. Las más avanzadas biotecnologías le están reservando a este grano un porvenir insospechado, que empatará con la importancia del simbolismo cultural y el sustento cotidiano que ya tiene en nuestro país. Las expectativas industriales surgidas a partir de las investigaciones científicas que colocan al maíz como la planta del futuro, señalan una utilización no alimenticia de la mayor trascendencia económica.