SITIO EN CONSTRUCCIÓN

Textos fundamentales

Una investigación directa basada en trabajo de campo constató la existencia de artesanías de hojalata, lapidaria, papelería y cartonería, objetos de cuerno y hueso, pirotecnia, productos marinos, joyería, juguetería, instrumentos musicales, florería y confitería.

La artesanía sobresaliente en esta entidad es la que elaboran los diferentes pueblos indígenas. Revisémosla con el maestro Tonatiuh Castro Silva.

Los actuales habitantes indígenas de Tabasco son descendientes de los olmecas y los mayas. Los chontales o mayas de tierras bajas habitan en la planicie costera: “Viven en la sabana que antes fuera selva, en el popal, el pantano y en las márgenes del manglar.

Las más conocidas artesanías tamaulipecas son jarciería, aperos de monturas, sillas de uso cotidiano en la casa, fundas de piel para varios tipos de navajas, y otras para machetes y cuchillos; huaraches, cestería, muebles de madera, bosqueja la maestra Imelda de León; sigamos con ella.

Desde el virreinato, Santa Ana Chiautempan y Contla son relevantes productores de textiles artesanales e industriales. Los gobelinos de Guadalupe Ixcotla, los bordados de San Juan Ixtenco de tradición otomí, los trajes de danzantes de Mazatecochoco, Papalotla, Tepeyanco, Xiloxoxtla, San Pablo del Monte y Yauhquemecan, son también ejemplos destacados del arte popular de esta entidad.

El uso de hornos es escaso, por lo que la quema se hace en fogatas al aire libre o en los braseros del hogar. En La Labor, Tamiahua, se emplean hornos de pan para la cerámica. En pueblos tepehuas de Zontecomatlán emplean rústicos hornos subterráneos. En Tantoyuca se produce cerámica de fino bruñido y decoración por escurrimiento de atoles y agua de nixtamal.

Una de las expresiones artesanales que presenta mayor producción de acuerdo a la tradición es el bordado, como en el terno y el hipil, y también hacen deshilados, examina el arquitecto Domingo Rodríguez Semerena. Una prenda de vestir sobresaliente es la guayabera.

La riqueza metalífera del subsuelo contrasta con la aridez del suelo, por lo que el comercio fue el modo de suplir los productos agrícolas. Ello se reflejaba en contrastes sociales: “palacetes de cantera rosa, donde la forja era uno de los mayores artificios de herrería artística”, y a la par el pueblo pobre, “el alma puesta en sus danzas y reliquias, en las manos de sus artesanos y creadores populares”.

Las charreadas comienzan con el desfile, que es la entrada al ruedo de los equipos de charros participantes en la competencia, iniciando su marcha desde la manga del lienzo. Por lo general, esta presentación inicial de los protagonistas se lleva a cabo acompañados por la música de La marcha de Zacatecas. Después de dar la vuelta al ruedo, saludando al público y a los jueces (tocándose con la mano derecha la lorenzana u orilla del sombrero), los charros se colocan alrededor del propio ruedo para dar inicio a las suertes.

Ante una tradición, arte y deporte tan mexicano como la charrería, resulta de mucho interés conocer el asombro y admiración que ha suscitado en los forasteros que nos visitan. Por ello incluimos a continuación los textos que el azoro provocó en 33 extranjeros provenientes de 13 diferentes países, durante los siglos XIX y XX.