Por Juan Carlos Castellanos C.

México, 12 Nov (Notimex).- “Tejiendo un sueño”, una preciosa obra realizada por Patricia Angélica Rodríguez Arana del Toro, artesana de la delegación Azcapotzalco en esta ciudad, obtuvo el primer lugar del X Concurso de Piñatas Mexicanas del Museo de Arte Popular (MAP).

De conformidad con la convocatoria del certamen, la ganadora recibió su cheque por 15 mil pesos como premio, el segundo lugar fue para el Colectivo Corrugado (10 mil pesos) radicado en el municipio mexiquense de Huehuetoca, por su piñata “Perezoso-Pecado Capital”.

El tercer sitio dotado con cinco mil pesos, lo ganó la piñata “Paseo de mis memorias” de Priscila Déciga Alvarado, artista avecindada también en Azcapotzalco.

Durante una ceremonia realizada en las instalaciones del MAP en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde se dieron cita artesanos, familiares y amigos de los artistas para animar el acto, se anunció que el jurado calificador decidió otorgar también 10 Menciones Honoríficas con un estímulo de reconocimiento de mil pesos a cada autor.

Fueron para “Las riquezas del desierto” de Daniel Castañeda Baeza, de Nezahualcoyot; “Ocelometl” de Jorge Arturo Serrano Ortiz, de La Paz, Estado de México; “Nayeli” del Colectivo Piedra Papel y Tijeras, de Nezahualcóyotl; “Fiesta de monos” de Viridiana González Almaraz, de la delegación Alvaro Obregón, y para “Instante en una Posada” de Annia Sánchez Quintero, de la delegación Benito Juárez.

Igualmente, para “Estrella de México” de Silvia Nájera, de Ecatepec; “Una feria en mi pueblo” de María Guadalupe Rubio, de Tlahuac; “La guerita y el negro” de Rosa de Lima Villalpando, de la delegación Gustavo A. Madero; “Wixárika” de Juan Lorenzo Nájera, de Tultitlán, y para “La vuelta al mundo en una piñata” del Colectivo Valentina de Yecapixtla, Morelos.

De la misma manera se dieron 10 Menciones a la Creatividad, sin estímulo económico, a los colectivos Hermanos Corona, Amastique Papel Maché, Flecha de Jade, y Cishane, así como a los maestros Antonio de Jesús Alonso Cruz, Selene Jaime Aceves, Carlos Sepúlveda Avila, Evelyn B. Hernández Bermúdez, Israel Márquez Becerra y Miguel Angel González Silvestre

Colectivo Flecha de Jade
“Doña Rosa”

El concurso obedece a la idea de rescatar la esencia del arte popular en la fabricación de estas significativas figuras, imprescindibles en la celebración de toda posada. El MAP organiza, desde 2007, el tradicional Concurso-Exposición de Piñatas Mexicanas que esta tarde celebró con singular participación su décimo aniversario.

En esta edición participan artesanos y artistas procedentes de la capital del país, así como del Estado de México, Morelos, Oaxaca, Puebla y Zacatecas, quienes haciendo gala de su imaginación y destreza, ayudan a mantener viva una tradición que ha perdurado en México a lo largo de varios siglos, en todos los ámbitos sociales, económicos y geográficos.

Niños, jóvenes y adultos disfrutaron del colorido y creatividad de las piñatas que tomaron parte en el concurso, 146 en total, las cuales ya se exhiben en el mismo recinto hasta el próximo 11 de diciembre.

Las fiestas navideñas son parte del mundo occidental y en México se encuentran permeadas por el sincretismo de las fiestas prehispánicas, cristianas y populares.

La Nochebuena y la Navidad salieron de los recintos eclesiásticos para celebrarse en los hogares, como fiestas familiares y comunitarias. Previo a la Nochebuena hay preparativos y festejos como las pastorelas, la instalación del Nacimiento y las posadas (del 16 al 24 de diciembre), con sus procesiones, cánticos, velas, ponche de granada o frutas, y piñatas.

Hoy en día, en los atrios de las iglesias, en patios de las casas e incluso en las calles, se cuelgan piñatas de barro o cartón que tradicionalmente tienen una forma de estrella de siete picos brillantes, símbolo de los Pecados Capitales, para después ser golpeadas con un palo o madero que representa la virtud y la esperanza de aquel que va a romper la piñata.

En Oaxaca, hasta los palos se preparan de manera especial. Los piñateros los hacen de yegualán, árbol del matorral que se encuentra en zonas de cactus candelabro y se forran de crespón y hojas del mismo color que el de la piñata, mientras que en algunos lugares de Veracruz, Chiapas y el Istmo de Tehuantepec, durante la temporada de posadas también se acostumbra hacer las “ramas”.

Se adorna la rama de un árbol en cuyo centro colocan un pequeño nacimiento, con esto los peregrinos recorren las calles para entonar en las puertas de las casas las tonadillas también llamadas “ramas”, acompañándose con unas sonajas o un pequeño tamboril, o en otros casos, con jaranas veracruzanas y un requinto jarocho, lo que cada quien tiene a la mano.

Para conocer todas las piñatas participantes, da clic aquí.
NTX/JCC/MAG