Si en la frase que nos aprendimos de memoria todos los mexicanos sobre la “Nao de la China”; que no era Nao, era Galeón; y no era China era de Filipinas, comprenderemos fácilmente que el sobrenombre que le otorgamos a esta, tan mexicana y típica, indumentaria de la “china poblana” está acariciada y envuelta en leyendas, en datos y conceptos, pero especialmente está iconográficamente grabada en el inconsciente colectivo de los mexicanos, como parte indispensable del ámbito costumbrista de los trajes nacionales.

Su historia y leyenda nos hablan de varias versiones que pueden acercarnos a su “origen” y popularidad. Las historias son varias y finalmente podríamos obtener una idea general al conocer algunas de ellas y datos que “coinciden”.

Cuenta la leyenda que unos piratas portugueses tomaron a una mujer hindú  de nombre Mirra como esclava y la vendieron en Manila, Filipinas. Otros dicen que fue vendida para servir en casa de Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, Marqués de Gelvez y Virrey de la Nueva España. Otra historia nos habla de que fue comprada por un rico comerciante poblano llamado Miguel de Sosa y su mujer Doña Margarita. Al poco tiempo de ingresar en casa de este matrimonio, el patrón muere y su viuda, Doña Margarita -la Patrona-, la casa con otro sirviente de la familia llamado Domingo Suárez, con quien nunca consuma el matrimonio y al morir este buen hombre, toma los hábitos e ingresa al Templo de la Compañía de Jesús hasta su muerte, el 5 de enero, de 1688. Sus restos se depositan en ese mismo templo, por lo que la iglesia es conocida como “la tumba de la China Poblana”.

Cuanta leyenda, cuanta historia, cuanta fantasía, no lo sabemos; pero indudablemente la China Poblana, es hoy un ícono de México y esta representación ha dado la vuelta al mundo, dejando en la memoria colectiva un origen mexicano y una fuente inagotable de derivaciones, interpretaciones y obviamente  versiones donde la fantástica imaginación popular ha dado pie a que cada quien crea la versión que más le convenza,  a pesar de contar con datos ciertos y de fácil corroboración, o con datos falsos y la basta imaginación.

El Museo de Arte Popular y gracias a la donación desinteresada de Darío T. Pie, presenta esta muestra sobre la famosa China Poblana, leyenda que hoy en día es una realidad dentro del imaginario colectivo, dentro del panorama artesanal y una fuente de inspiración para la recreación y abrevadero de muchos artistas y pasto de todas las disciplinas.

Te recomendamos:

El tornaviaje que le dio la gloria al Galeón de Manila (Nao de China)

china_poblana