SIGLO XVII

“DE LA NATURALEZA DEL INDIO”

Por José N. Iturriaga

JuandePalafoxyMendozaDon Juan de Palafox y Mendoza (1600-1659) estuvo en Nueva España 13 años, de 1642 a 1655 y en ese lapso llegó a ser obispo de Puebla, arzobispo de México y virrey. Un capítulo de este opúsculo dirigido al rey de España,  habla “de la industria del indio, señaladamente en las artes mecánicas:”

“Y cuanto a lo práctico y artes mecánicas son habilísimos, como en los oficios de pintores, doradores, carpinteros, albañiles, y otros de cantería, y arquitectura y no sólo buenos oficiales, sino maestros. Tienen grandísima facilidad para aprender los oficios, porque en viendo pintar, a muy poco tiempo pintan, y en viendo labrar, labran; y con increíble brevedad aprenden cuatro y seis oficios, y los ejercitan según los tiempos, y sus calidades. En la obra de la catedral trabajaba un indio que le llaman siete oficios, porque todos los sabía con eminencia. La comprensión y facilidad para entender cualquiera cosa por dificultosa que sea, es rarísima, y en esto yo no dudo que aventajen a todas las naciones, y en hacer ellos cosas que los demás no las hacen, ni saben hacer con tal brevedad y sutileza.”

“A México vino un indio de nación tarasca, que son muy hábiles, y los que hacen imágenes de plumas, a aprender a hacer órganos, y llegó al artífice, y le dijo que le enseñase, y se lo pagaría: el español quiso hacer escritura de lo que había de darle, y por algunos accidentes dejó de hacerla seis días, teniendo entretanto en casa al indio. En este tiempo compuso el maestro un órgano de que tenía hechas las flautas, y sólo con verlas el indio poner, y disponer, y tocar, y todo lo que mira al interior artificio de este instrumento; viniendo a hacer la escritura, dijo el indio, que ya no había menester que le enseñase, que ya sabía hacer órganos; y se fue a su tierra, e hizo uno con las flautas de madera, y con tan excelentes voces, que ha sido de los raros que ha habido en aquella provincia, y luego hizo otros extremados de diferentes metales, y fue eminente en su oficio […]”

“La destreza que tienen en labrar piedras, y la sutileza con que las lucen, puede causar admiración -informa Palafox al rey-, como consta a V. M. Por algunas que le he remitido, y son verdaderamente piedras preciosas, y de excelente color y virtud, de que tienen grande conocimiento; y de otras cosas naturales, como de las plantas, raíces y hierbas, de que hacen remedios a diversas enfermedades con singular acierto. Por no gastar, como son tan pobres, se valen de las mismas piedras para hacer de ellas las navajas, y lanceras para sangrar, y hácenlas con notable facilidad, brevedad, sutileza; y de ellas usan con la misma expedición que nosotros con las más sutiles, y bien labradas de acero.”

5871759432_8106675ba3_b

Ir a: Miradas extranjeras al Arte Popular Mexicano:Introducción