Por Gabriela Andrade Gorab

 

El pasado 25 de abril los que asistimos a la Conferencia-Comida GAG “Grandes Artesanos de la Gastronomía” a beneficio de la AAMAP tuvimos la fortuna y la sorpresa de ver y –algunos, como yo- conocer a los Danzantes Tlacololeros de Guerrero. Tanta fue mi admiración y sorpresa que decidí escribir sobre ellos, ya que como parte de la cultura popular de México son dignos de hacerse conocer…

Tlacololeros_map2

“Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo en la tierra del Tlacololol se vivía un ambiente de intranquilidad y desesperación debido a que sus cultivos se veían amenazados por una terrible bestia de enormes garras, pintoresca piel y feroz rugido: El Tigre…

Pasó mucho tiempo sin que los tlacololeros pudieran confrontar al Tigre, hasta que un buen día llegó al pueblo un extraño viajero al que apodaron El Pitero debido a que le gustaba mucho tocar la flauta y el tambor que  deleitaban y hacían  bailar a todos los tlacololeros. Al ver el problema que enfrentaban los tlacololeros, el Pitero recordó que los tigres temen a los truenos, así que con sus conocimientos musicales y con ayuda de los tlacololeros construyó un instrumento que reprodujera el sonido de un trueno, a este instrumento lo llamaron chirrión.

Una mañana, el entusiasmado grupo de tlacololeros encabezado por el Maizo, guiados por la música del Pitero y en la compañía de su mascota la Perra Maravilla, salieron en búsqueda del tigre para acabar con su terrible amenaza.

Tras horas de búsqueda por todas partes se dibujó la silueta del atroz animal; al verlo, la Perra Maravilla ladró señalando al Tigre que intentaba colmar de miedo a los tlacololeros produciendo un impresionante rugido.

El Tigre, confiado por la fuerza que poseía, pegó un gigantesco salto hasta quedar en medio de los tlacololeros quienes se asustaron al tener en frente a semejante animal. Lo que el Tigre no sabía era el plan que tenían en mente, ya que de un momento a otro, valientes y con astucia, todos los tlacololeros hicieron sonar sus chirriones. El Tigre, al escuchar los truenos salió despavorido perdiéndose entre la frondosidad de las ramas al mismo tiempo que lostlacololeros festejaban su victoria.

Finalmente, jamás se le volvió a ver al Tigre por la tierra del tlacolol… cuenta la leyenda que por las noches los tlacololeros bailan al ritmo del Pitero…”

 

La Danza de los Tlacololeros es el baile popular más antiguo de Guerrero y el que integra mayor número de componentes prehispánicos desde los inicios de su creación mestiza. Ésta danza se presenta comúnmente a principios de mayo en el municipio de Chichihualco teniendo como tema principal la Agricultura con el propósito honrar al dios Tláloc para pedir por la lluvia. Sin embargo, la danza tiene su antecedente en Chilapa, ya que aquí se realizaba un baile con el nombre de “Zoyacapoteros” debido a que los danzantes utilizaban como vestuario una prenda elaborada con zoyate de palma. A pesar de que hoy en día, esta danza ha dejado de producirse, se siguen utilizando varios de los elementos de este baile de los zoyacapoteros como algunos sones y ropas que los caracterizan.

De igual forma, es el baile más cultivado, competido y celebrado en los viejos barrios populares de Guerrero, donde se le interpreta con ocasión de las fiestas religiosas, nacionales y político-partidistas.

El tlacolol se refiere a la porción de tierra que esta lista para ser cultivada mientras que el tlacololero es la persona que trabaja y que es dueña de la tierra. Son un total de 15 personajes los que participan en la danza, además del Pitero; cada uno representa una parte de la siembra del tlacolol, sus nombres son:

El Maizo, El Salvador, El Tlacololero, El Tepachero, El Tecorralero, El Tellolero, El Jitomatero, El Chile Verde, El Ventarron, El Rayo Seco, El Colmenero, El Frijolero, El Xocoyotillo, La Perra Maravilla y El Tigre.

 

El vestuario que utilizan varía dependiendo de la zona donde se realice el baile. En Chichihualco y Zumpango del Río los tlacololeros visten una camisa hecha de ixtle o yute (el mismo material con el que se hacen los costales). También llevan puestas chaparreras de cuero, botas, una máscara de madera que semeja la cara de un hombre, sombrero de palma decorada con flores de Cempoalxochitl (con un peso de aproximado 15 kilos), paliacates que usan para cubrirse del sol y de esta forma sostener la máscara y el sombrero, así como un chirrión o látigo que durante el baile y el recorrido hacen sonar, el cual produce un sonido imitando el trueno de un rayo.

Esta tradición es considerada una de los mayores encantos de Guerrero durante la Semana Santa y también está presente el 3 de Mayo, considerado el día de la Santa Cruz, en la fiesta de San Mateo el 21 de septiembre, al igual que el 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe y el 24 de diciembre en Nochebuena.

Tlacololeros

Piñata ganadora del tercer lugar en el 8º Concurso de Piñatas Mexicanas del MAP.

Titulada: Tlacololero Guerrerense
Autor: Edmundo Arturo Figueroa Viruega 
Deleg. Coyoacán, D.F.