SIGLO XVI

“HISTORIA DE LOS INDIOS DE NUEVA ESPAÑA”

Por José N. Iturriaga

Códice_DiegoDuran (2)Fray Diego Durán (1537-1587), español traído a México por sus padres en 1543, fue un puntilloso investigador dominico de nuestro pasado indígena.  En su Historia de los indios de Nueva España describe los tributos que los diversos pueblos sometidos por los aztecas, pagaban a éstos como carga fiscal para el mantenimiento de la paz:

“Gran cantidad de oro, así en polvo como en joyas; gran cantidad de piedras verdes de hijada y de piedras de cristal y cornerinas y de sangre, piedras de ámbar, y de mil géneros de piedras que aquesta gente es aficionada en gran manera, y así su principal idolatría siempre se fundó en adorar estas piedras, juntamente con las plumas, a las cuales llamaban ‘sombra de los dioses”.

“Y de estas plumas tributaban gran cantidad, de todo género de plumas, de todos colores: verdes, azules, coloradas, amarillas, moradas, blancas y entreveradas. Cacao sin número; algodón, grandísima cantidad de fardos, así de lo blanco, como de lo amarillo.”

“Mantas, que era cosa de espanto. De ellas, de a veinte brazas; de ellas de a diez, de ellas de a cinco y a cuatro y a dos brazas, conforme a como cada provincia podía. Mantas de señores, riquísimas, de diferentes labores y hechuras, tan ricas y tan vistosas que unas tenían grandes azanefas, labradas de colores y plumería; otras, grandes escudos; otras tenían cabezas de sierpes, otras de leones, otras de figuras de sol. Otras tenían pintadas calaveras, cerbatanas, ídolos; todos labrados de hilo de diversos colores y matizados de plumas de patos y ansarones, de la pluma menudita y muelle, muy vistosas y curiosas.”

“Porque aunque en esta tierra no tenían seda, en la ropa de algodón labrada y pintada hubo gran curiosidad y lindeza, pulideza y galanía. Juntamente las mantas de nequén que los chichimecas tributaban, delicadísimamente labradas y pintadas de colores, en ellas escudos con águilas doradas y con otras mil armas y divisas en ellas, y de éstas, muchas y gran cantidad […]”

“¿Pues los de la costa? Ninguna cosa de concha cría la mar que no la traigan en tributo: veneras, caracoles, grandes y chicos; huesos curiosos de pescados, conchas de galápagos, tortugas, chicas y grandes; piedras de la mar, perlas y ámbares y berruecos; colores de almagra, de amarillo, de verde, de azul, morado y presado; de todo género de colores, grana, alumbres, nacazcolotl, zacatlaxcalli, que son unas hierbas de que hacen color, aceche, brasil.”

Códice_DiegoDuran (3)“Tributaban de otras provincias jícaras hondas, grandes y chicas, unas llanas, otras labradas, otras doradas y pintadas de ricas y curiosas pinturas, que hasta el día de hoy duran, y las hay muy curiosamente labradas. Tributaban otras jícaras grandes y llanas, que las tenían como acá tenemos las fuentes de plata, o platos grandes para sacar la comida a la mesa y para dar aguamanos. Daban también unas jícaras con sus asas, muy curiosas, como calderetas. En fin, tributaban de todo género de estas jícaras, grandes y medianas, y chicas y más chicas, de diferentes hechuras y maneras y modos y colores.”

“Otros tributaban ropas de mujeres, de camisas y naguas, tan curiosas y galanas como a su modo podían hacer, llenas de anchas azanefas, muy curiosamente labradas de diversos colores y pinturas y plumerías en los pechos, anchas armas pintadas, con hilo de colores, y, a las espaldas, en otras, ponían rosas labradas; en otras, águilas imperiales; otras, cuajadas de flores labradas, tan matizadas de plumería que era contento verlas. Naguas riquísimas de precio y valor, tejidas curiosamente y con excelentes artificios. La cual ropa se gastaba en las señoras y mujeres de los señores y grandes.”

“Había otra diferencia de ropa mujeril, que también tributaban, y era toda blanca, la cual servía para las mujeres, mozas y viejas, que servían en los templos. Otras diferencias de ropa mujeril había, que era de nequén, con que servían las serviciales de casa y a éstas se repartía.”

“De otras provincias traían de tributo esteras [o petates] de diferentes maneras y pinturas; de palma, unas; otras, de juncos marinos; otras, de unas pajas anchas y muy relumbrantes; otras esteras, de cañas; otras, de juncos de la laguna. Juntamente tributaban asentaderos de la misma materia que las esteras, y espaldares, muy pintados y muy galanamente obrados.”

 Códice_DiegoDuran (1)Imágenes: Historia de las Indias de Nueva España e islas de la tierra firme. Diego Durán.  Biblioteca Digital Hispánica. Biblioteca Nacional de España.

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