Por Walther Boelsterly

México, con la cuarta diversidad a nivel mundial, es un país con una riqueza inimaginable, pero que la hemos llevado a grados y límites peligrosos para muchas de las especies animales y vegetales, poniendo en riesgo, al mismo tiempo, a los grupos étnicos junto con sus expresiones culturales y artísticas.

México es un país vasto y generoso, es un territorio que ha proveído a generaciones de una infinidad de elementos. No solo le ha dado alimentos, cobijo y materia prima de donde mantenerse, sino que le proporciona la fuente inspiracional -de donde el mexicano ha tomado  formas, colores, conceptos y vivencias- para desarrollar sus formas de vida, sus herramientas, sus objetos utilitarios y decorativos, que al cabo del tiempo se convertirán en una forma de cultura y parte del patrimonio tangible e intangible.

El Norte del país -con un terreno extenso e impredecible- es en su mayoría un semi-desierto, que muy a pesar de la creencia popular alberga una gran cantidad y variedad de flora y fauna, en un espacio donde las especies se han tenido que adaptar a condiciones extremas y muchas veces adversas, obligándolas a llevar su vida en horarios distintos a los nuestros, es decir, horarios con o sin sol.

Norte, Chihuahua, Durango, Coahuila, Zacatecas

Es tan alta la temperatura y tan baja la presencia de agua, que las plantas y los animales (incluyéndonos) han tenido que adaptar su vida a los períodos nocturnos, generando una gran actividad durante la noche y actividad muy escasa en horarios diurnos, sin embargo, se han adaptado -perdón, nos hemos adaptado-.

Determinante  y debido a la escasa presencia de agua dulce, las posibilidades de sobrevivir son menores que en ambientes con mayor presencia lacustre o con una hidrografía más abundante. Pero ¿Por qué hablamos de medio ambiente? ¿Por qué hablamos de plantas y animales? Porque como se mencionó, el hombre y sus diversos asentamientos dependen de lo que la naturaleza les provee.

De esa materia prima (escasa) de la cual se obtienen las fibras -vegetales o animales- para confeccionar sus prendas, de esas raquíticas plantas obtienen su alimento, de algunas pocos ejemplares botánicos, que se  recolectan para sus objetos y con la suma de todo esto, es decir de la capacidad de adaptabilidad, van conformando una forma de vida, que devendrá -a la postre- en una manifestación cultural, que determinará al grupo étnico y su forma de vida.

Norte, Baja California, Sonora, Sinaloa, Nayarit

Es por eso que el MAP, se ha dado a la tarea de concientizar al público en general de la importancia, de la urgente necesidad de salvaguardar el Patrimonio Natural, como parte sustantiva del gran mosaico cultural de México. Nuestro territorio da cabida a la cuarta diversidad mundial, es un país con una riqueza inimaginable, pero que la hemos llevado a grados y límites peligrosos para muchas de las especies animales y vegetales, poniendo en riesgo, al mismo tiempo, a los grupos étnicos y por lo tanto sus formas de cultura.

El MAP, consciente de la importancia y de la relevancia mundial de nuestro acervo cultural y artesanal, llevará a cabo tres muestras de las tres grandes biodiversidades del país (Norte, Centro y Sur-Sureste) con la intención de mostrar este binomio de vida y cultura, enfatizando la importancia y fragilidad del mismo.

Reflexionemos sobre la riqueza y vulnerabilidad del mismo para salvaguardar la esencia de este país y así comprometernos con las futuras generaciones, conociendo y mostrando  su gran abanico bio-artesanal.

Norte, Aguascalientes, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas

Conoce más de la exposición temporal:

El Norte, su materia y su artesanía se exhibe hasta el 24 de mayo, de 2015.