Jacobo Ángeles y Carlomagno

Jacobo Ángeles y Carlomagno

Dos artesanos que han sido un ejemplo a seguir, tanto en la formación de talleres, transmitiendo sus conocimientos, como en el aspecto creativo, conformando obras de enorme calidad y aportando nuevos elementos constructivos

Artistas que nunca habían exhibido de manera conjunta, por lo que esta exposición resulta de suma importancia para la iconografía de México.

Oaxaca no solo ha sido cuna de importantes culturas, ha aportado también artistas de renombre internacional que han perfeccionado sus técnicas con paciencia, destreza y misticismo, para al final ofrecernos piezas de excepcional belleza, cocidas y talladas por las ágiles gubias, moldeadas por las manos mágicas de Jacobo Ángeles y Carlomagno.

Creaciones de una espléndida manufactura para el disfrute de los visitantes a la Exposición Cuatro manos, dos oficios. Una iconografía, que presenta el Museo de Arte Popular (MAP), del 19 de julio al 12 de octubre, de 2014.

La variedad y belleza de la artesanía oaxaqueña es rica y extensa como en ningún otro lugar de México, abarca desde la curtiduría, la talabartería, hojalatería, cantería, y joyería, entre muchas otras, sin dejar de mencionar los textiles de algodón y los tapices de lana, así como objetos de barro negro típico y representativo del estado.

Pero entre todas las regiones del país, Oaxaca puede presumir de una alfarería con gran prestigio y variedad. En San Bartolo Coyotepec, localizado a 12 kilómetros de la capital del estado, existe una variedad de barro de color totalmente negro y con una textura tersa que ha alcanzado renombre a nivel mundial.

Otra famosa artesanía de la región tiene que ver con seres fantásticos, entre los que quizá surja una fusión de duende verde y dragón de fuego o una mezcla de puercoespín con alas y cuatro ojos enormes. La imaginación de los artesanos de San Martín Tilcajete -población ubicada a 23 kilómetros de la capital oaxaqueña y que adquiere una esencia muy particular gracias a estas extrañas figuras- les da para eso y para mucho más. Ahí es donde se puede encontrar a los alebrijes, estos monstruos fantásticos y multicolores que, pese a su aspecto, en realidad inspiran más ternura que horror.

Jacobo Ángeles 

Artesano que revolucionó la forma de hacer alebrijes, fabricando piezas únicas, utilizando colorantes naturales, además de emplear métodos y herramientas poco convencionales

Artesano que revolucionó la forma de hacer alebrijes, fabricando piezas únicas, utilizando colorantes naturales, además de emplear métodos y herramientas poco convencionales

 

Alebrije, talla en madera y policromado. Autor, Jacobo Ángeles

Alebrije, talla en madera y policromado. Autor, Jacobo Ángeles

 

Artesano que revolucionó la forma de hacer alebrijes, fabricando piezas únicas, utilizando colorantes naturales, además de emplear métodos y herramientas poco convencionales. En los últimos años Jacobo y María Ángeles -su esposa-, han perfeccionado el arte de los alebrijes al crear un estilo propio de pintura miniaturista caracterizado por su estilo que contiene elementos de la naturaleza como flores, plantas, seres abstractos y símbolos de las antiguas culturas indígenas, que se distinguen por su gran creatividad y excelente combinación de colores.

El taller Jacobo y María Ángeles se encuentra en San Martín Tilcajete, Ocotlán. Es un negocio familiar y un área de aprendizaje donde los interesados en el arte de labrar y pintar pueden aprender el oficio.

El taller Jacobo y María Ángeles se encuentra en San Martín Tilcajete, Ocotlán. Es un negocio familiar y un área de aprendizaje donde los interesados en el arte de labrar y pintar pueden aprender el oficio.

A través de los años y la experiencia obtenida con cada pieza elaborada, Jacobo y María son hoy el referente obligado de la artesanía de Oaxaca, donde logran con dedicación y diseño personal -rosando la perfección-, resultados de extremo equilibro estético entre las formas, diseños, grecas y colores aplicados a sus piezas.

Han logrado situarse en exposiciones nacionales e internacionales de gran nivel y en publicaciones internacionales especializadas como Alebrijes. Masterpieces by Jacobo and María Ángeles, una edición alemana exclusiva de sus piezas, entre muchas otras.

El taller Jacobo y María Ángeles se encuentra en San Martín Tilcajete, Ocotlán. Es un negocio familiar y un área de aprendizaje donde los interesados en el arte de labrar y pintar pueden aprender el oficio.

El método que los caracteriza es complicado y especial, ya que todo empieza desde la selección de la madera, copal joven para facilitar el tallado, siempre empatando la dirección de la misma con la forma deseada de la pieza; un tallado cuidadoso, manual y delicado le da vida a las complicadas formas deseadas por ellos, con un fino lijado que caracteriza su estilo. Después la madera debe respirar y ser tratada al sol durante meses para evitar cualquier pérdida a consecuencia de plagas o insectos; terminado esto comienza el decorado con pigmentos naturales minerales, elaborados por el mismo taller, conocimiento que han obtenido con años de experiencia y exploración de su materia prima local. La paciencia, el trazo firme y los símbolos zapotecas son el último paso para cerrar un ciclo creativo único en todo México.

 

Carlomagno

Artesano que se inspira en la riqueza cultural que observa en la vida cotidiana en México; expresividad y realismo distinguen su trabajo.

Artesano que se inspira en la riqueza cultural que observa en la vida cotidiana en México; expresividad y realismo distinguen su trabajo.

Barro negro. Autor, Carlomagno,

Barro negro. Autor, Carlomagno,

Artesano que se inspira en la riqueza cultural que observa en la vida cotidiana en México; expresividad y realismo distinguen su trabajo. Los expertos consideran que las piezas que produce son auténticas obras de arte popular, con fuertes raíces en la tradición.

Formas y técnicas que han llevado la fama a San Bartolo Coyotepec, por el hecho de fabricar hermosas piezas cocidas con un característico acabado brillante, negro. Su estilo único le ha otorgado prestigio a nivel internacional.

Doña Cecilia Martínez y Don Eleazar Pedro Carreño, su madre y su padre, son artesanos del barro negro, quienes le inculcaron con suma maestría y paciencia sus conocimientos a Carlomagno junto con sus siete hermanos, desde la corta edad de cuatro años. Don Eleazar combinaba su vida como campesino con la de artesano.

Doña Cecilia Martínez y Don Eleazar Pedro Carreño, su madre y su padre, son artesanos del barro negro, quienes le inculcaron con suma maestría y paciencia sus conocimientos a Carlomagno

Doña Cecilia Martínez y Don Eleazar Pedro Carreño, su madre y su padre, son artesanos del barro negro, quienes le inculcaron con suma maestría y paciencia sus conocimientos a Carlomagno

 Carlomagno, a la edad de 15 años, quedo muy impactado por los circos ambulantes que pasaban por el pueblo y es cuando comienza a hacer figuras de payasos. Posterior a ello, comienza a desarrollar su estilo, con más detalle, fijándose en ciertos elementos de festividades tradicionales que tenían lugar en el pueblo, como el carnaval indígena de San Pedro y San Pablo, donde los muchachos salen de los arroyos pintados de demonios y esqueletos, así y con el furor del alcohol, comienzan a pelearse y revolcarse; de esta manera hizo una figura de un diablo peleando con la muerte, a partir de ahí comenzó a trabajar con esos íconos.

El tema de la muerte siempre ha sido recurrente, en sus inicios como un relato y ahora lo hace de manera más conceptual, donde los elementos son meros pretextos para manifestar ideas, como en su obra La apología de los nahuales, en donde representó la lucha social a través de calaveras y demonios, manifestándose con base en el imaginario de los pueblos.

Carlomagno empieza moliendo la arcilla en polvo. A continuación, se tamiza varias veces, agrega el agua y la cubre, poniéndola a un lado para “descansar”. Saca la cantidad que va a usar y añade agua hasta que la arcilla es maleable para trabajar.

Luego viene la parte que más le gusta -el modelado de la pieza totalmente a mano-, ya que nunca copia o repite ninguna de sus obras. Antes de la cocción, se pule cada pieza con gran energía, alisando para cerrar los poros de la arcilla. Después, coloca las piezas en la sombra para secar lentamente, posteriormente las pone al sol hasta que toda la humedad desaparece. Las piezas se cuecen en un proceso abierto, en horno de leña por debajo de la superficie de la tierra.

Cuando están completamente cocidos, el horno se cierra con piedras y barro por debajo y piezas de cerámica rota en la parte superior, para reducir la cantidad de oxígeno que llega al fuego y crear las condiciones que se traducirán en la coloración negra de las piezas. La decoración es entonces hecha usando apliques e incisiones.

La obra de nuestros artesanos se valora cuando se conoce: Ven al MAP

Cuatro manos, dos oficios. Una iconografía se inaugura en el MAP, el sábado 19 de julio, a las 13:00 horas, y termina su exhibición el 12 de octubre, de 2014

 

Inauguración de la exposición temporal del MAP. De izq: Walter Boelsterly, director del MAP, Carlomagno, Mariana Zesati, patronato Amigos del MAP, Jacobo y María Ángeles.

Inauguración de la exposición temporal del MAP. De izq: Walter Boelsterly, director del MAP, Carlomagno, Mariana Zesati, patronato Amigos del MAP, Jacobo y María Ángeles.

 

Aspectos de la Inauguración en la Sala de Temporales del MAP

Aspectos de la Inauguración en la Sala de Temporales del MAP

 

Cuatro manos, dos oficios. Una iconografía, que presenta el Museo de Arte Popular (MAP), del 19 de julio al 12 de octubre, de 2014

Cuatro manos, dos oficios. Una iconografía, que presenta el Museo de Arte Popular (MAP), del 19 de julio al 12 de octubre, de 2014

 

En la inauguración se presento la Danza de las Plumas de San Martin Tilajete, Oaxaca.

En la inauguración se presentaron danzas del Estado de Oaxaca.