Por Sonya Santos de Arredondo, Presidenta

Los de Zinacantán son un pueblo de origen tzotzil, ubicado a tan solo 10 Km. de San Cristóbal de Las Casas, zona comúnmente conocida como los Altos de Chiapas. En lengua tzotzil significa “Lugar de Murciélagos”. Fue conquistada en 1486 por los aztecas, durante el reinado del Rey Moctezuma Xocoyotzin, en el cual establecieron un importante centro comercial debido a la abundancia en la región de plumas de quetzal, ámbar y pieles de jaguar. Cuando llegaron los españoles los lugareños les permitieron asentarse en el valle de Jobel para fundar la ciudad que hoy es San Cristóbal de las Casas, con el nombre de “Ciudad Real”, lo permitieron esperando obtener de los conquistadores apoyo contra sus enemigos vecinos: los chiapas y chamulas.

Mujeres de Zinacantán entrando al Templo de San Lorenzo

Mujeres de Zinacantán entrando al Templo de San Lorenzo

Tienen como espacios sagrados a la Iglesia de San Lorenzo de origen colonial y remodelada a principios del siglo XX, también están las capillas de San Sebastián y de Esquipulas, en las cuales está estrictamente prohibido por los habitantes, el tomar fotografías del interior de los templos, tampoco lo debes hacer a los rituales ceremoniales.

El Templo de San Lorenzo fue el primer edificio que tuvo la orden Dominica en Chiapas. Su origen es de 1546, y su construcción es a base de caña, heno, horcones y adobe. En la actualidad los muros de la nave están decorados con columnas empotradas de estilo corintio, arcos con clave decorada, y el piso es de loseta de barro.

La tonalidad del horizonte y la indumentaria de las mujeres hacen de Zinacantán uno de las comunidades más fotografiadas; la lente de los visitantes de regocija al encontarar en cada rincón, desde cualquier punto en donde te ubiques un sinfín de escenas, cargadas de color, de belleza y de un panorama inigualable. El paisaje se embellece con los invernaderos llenos de flores, parte muy importante de la economía de Zinacantán, flores que son utilizadas para sus rituales y el interior de los templos.

 Los zinacantecos pueden ser identificados por las ropas que usan; en este caso los colores morados, azules y rosados predominan .

los zinacantecos pueden ser identificados por las ropas que usan; en este caso los colores morados, azules y rosados predominan .

Como otras comunidades indígenas en esta región, los zinacantecos pueden ser identificados por las ropas que usan; en este caso los colores morados, azules y rosados predominan y son hechas a mano por sus habitantes. Las lanas de oveja, los tintes y los tejidos se elaboran y se adquieren en la localidad.  Aquí las ovejas son sagradas y son tratadas y protegidas como cualquier otro miembro de la familia.

Son maravillosas tejedoras, muy detallistas, quienes combinan de una hermosa manera los colores que retoman de su entorno natural.

Son maravillosas tejedoras, muy detallistas, quienes combinan de una hermosa manera los colores que retoman de su entorno natural.

En esta región es fantástica la forma en que las mujeres tzotziles utilizan el telar de cintura. Son maravillosas tejedoras, muy detallistas, quienes combinan de una hermosa manera los colores que retoman de su entorno natural. Predominan los colores morados, azules y rosados. En la mayoría de los pueblos, las mujeres fabrican piezas de algodón o de lana, como en Chamula y Huixtán. Los huipiles (vestidos) femeninos son bordados, durante el proceso de tejido, con colores característicos de la zona, y cada comunidad posee un estilo propio.

El pueblo tzotzil habita en el centro y centro norte del estado de Chiapas, en el sureste mexicano. Forma parte de la familia mayense junto con otras etnias en los estados de Tabasco, Yucatán, Campeche, Quintana Roo, San Luis Potosí y en los países centroamericanos de Guatemala, Belice y Honduras.

 

Telar de cintura. Para proveer tensión, la barra superior se ata a un soporte fijo y la barra inferior se amarra a la cintura de la tejedora.

Telar de cintura. Para proveer tensión, la barra superior se ata a un soporte fijo y la barra inferior se amarra a la cintura de la tejedora.

El telar de cintura se origina y es característico de la época prehispánica. También es conocido por el nombre de telar de dos barras, o telar de palitos. Es un instrumento muy simple que consiste en un conjunto de barritas de madera, una soga y una banda o mecapal para sujetar el telar a la tejedora. Para proveer tensión, la barra superior se ata a un soporte fijo y la barra inferior se amarra a la cintura de la tejedora. Una gran ventaja de este telar es su fácil manejo; permite movilizarlo y montarlo en diferentes lugares, y se pueden realizar tareas paralelas mientras se teje. El telar de cintura es el más apropiado para el uso doméstico y es utilizado principalmente por las mujeres.

Mujer tzotzil de Zinacantan, Chiapas,

Mujer tzotzil de Zinacantan, Chiapas,

 

El Arte Popular en la Republica Mexicana: Chiapas