Por Patricia Gout

MariachiAcademyNYHay obras que no pueden dejar de darse a conocer; especialmente puesto que el MAP tiene como objetivo el rescate, la dignificación y la promoción del arte popular mexicano. Buscamos proteger lo nuestro y preservarlo para las generaciones futuras. Por eso queremos hablar de la Academia de Mariachi de Nueva York; un hermoso proyecto filantrópico nacido de la buena voluntad del señor Ramón Ponce y su hijo Ramón Ponce Jr., ambos mariachis de profesión, quienes al estar radicados en los Estados Unidos quisieron transmitir nuestra herencia musical a los hijos de sus compatriotas inmigrados para que no pierdan sus raíces culturales y su identidad.

Desde finales de los años cincuenta, músicos mexicanos migrantes convirtieron a la ciudad de Los Ángeles, California la sede de nuestra música regional. Desde entonces, programas educativos de mariachi y festivales han florecido por todo el suroeste de los Estados Unidos. La Academia de Mariachi de Nueva York es la primera representante de esta tradición en la costa este del país. Abrió sus puertas en julio de 2002 como una actividad parroquial, y se ha convertido en una floreciente organización comunitaria sin fines de lucro dedicada a preservar la rica herencia del mariachi en las nuevas generaciones. Su intención es desarrollar las habilidades de entrenamiento musical, disciplina, creatividad y autoestima; al tiempo que fortalece el idioma, desarrolla el trabajo en grupo y un fuerte sentido de identidad.
 Todo ello es impartido por maestros profesionales que le dedican su tiempo de forma gratuita pues las clases no se cobran.

Foto: Mariachi Academy of New York

Foto: Mariachi Academy of New York

En la academia, que se encuentra en la zona de East Harlem, más de 200 estudiantes (con una creciente lista de espera) reciben cada semana clases de violín, trompeta, arpa, guitarrón, vihuela y guitarra, además de técnica vocal y teoría musical. La Academia de Mariachi ha extendido su convocatoria no sólo a los estudiantes sino también a sus familias a través de su programa para adultos, y ha logrado impactar a un amplio sector de la comunidad pues sus simpatizantes son cada día más; participando en diversos eventos y figurando en medios como el New York Times.

Platicamos con uno de los voluntarios de la academia; el reconocido barítono José Adán Pérez, un destacado mexicano quien también va poniendo nuestro nombre en alto en su carrera internacional como cantante de ópera; ya su natal Sinaloa le ha reconocido como ‘sinaloense ejemplar en el mundo’ por su destacada trayectoria. José vive en Nueva York y en 2012 fue invitado por Don Ramón Ponce para colaborar en la escuela. A pesar de su apretada agenda y sus constantes viajes, hace un gran esfuerzo para dedicar su tiempo libre a dar clases de técnica vocal a los niños de 7 a 13 años.  Para ellos, José no solamente es un maestro que va iniciándolos en el oficio del canto, sino además resulta un modelo a seguir y un ejemplo de cómo los mexicanos podemos brillar en el mundo cuando tenemos un sueño y la disciplina para volverlo realidad…

José Adán Pérez. Barítono

José Adán Pérez. Barítono

José nos cuenta que para él la motivación para apoyar a la academia es poder mantener viva nuestra tradición y proteger esa semilla de identidad latina en los hijos de inmigrantes que de otro modo pronto se verían únicamente inmersos en la cultura norteamericana. Cree además que es una herramienta importante para ayudarlos a sentirse seguros, por ejemplo ante los casos de bullying escolar. “Puedo presumir además que todos mis alumnos son entonados; tienen una musicalidad innata, y ahora hay que ayudarles a desarrollar su instrumento vocal para que nos compartan los sentimientos de su corazón… He trabajado los principios de la técnica vocal italiana, y cada ejercicio de vocalización me sirve para presentarles retos que encuentren entretenidos, pues estas serán sus herramientas técnicas cuando canten piezas de alta dificultad… En pocas palabras, diría que busco que se diviertan con su voz, pues aunque la música requiere de una disciplina constante, eso no significa que sea aburrida”

“Lo mejor de todo -continúa José- es que el maestro se convierte en alumno junto a ellos. Es increíble lo que los niños hacen en uno como adulto… Aprendo mucho de recibir sus delicadas voces en mis manos y de cuidarlas buscando que estas personitas se desarrollen en su seguridad al enfrentarse a un público… Al final, lo que reciben en la escuela del Mariachi es algo que podrán aplicar en su vida común para relacionarse mejor con su entorno”

Le preguntamos a José si a lo mejor surge de ahí una futura estrella mexicana de la ópera… ”Pudiera ser… Pero primero que canten corridos y sones; que del amor a la música popular nace el ingrediente necesario para ser un cantante de ópera distinguido”

Agradecemos mucho a José y terminamos así nuestra entrevista, con un sentimiento de optimismo y gratitud, de saber que existen este tipo de proyectos que aseguran que nuestras más hermosas tradiciones seguirán vivas y presentes en las generaciones futuras, y la gente con el compromiso y la entrega para llevarlos a cabo.

 

Para conocer más sobre la Academia de Mariachi de Nueva York visita su página de internet:  http://www.mariachiacademyny.org/