Por Mónica Abedrop

“…pequeñas obras de arte que se llevan en el cuerpo”

Pladi

A lo largo de la historia y en prácticamente todas las culturas, las joyas como las entendemos hoy en día, han tenido un sin número de significados, usos, modalidades y estilos. Siendo éstas, una manifestación propia del hombre, diseñada o creada para distintos fines, son un testigo más que nos ayuda a entender cómo vivían o trabajan antiguas culturas.

Los primeros indicios que se tienen de la existencia de una así llamada joya, provienen de África y datan de 75,000 años de antigüedad. Son unas cuentas perforadas de concha de caracol marino, encontradas en las Cuevas de Blombos, que se ubican  en la Costa del Cabo Sur de Sudáfrica. Hace 40,000 años, en la cueva francesa Cro-Magnon cerca de Eysies de Tayc-Sireuil se descubrieron fósiles de los hombres Cromagnons. Se vio que estos usaban brazaletes de hueso o dientes y se encontraron piedras que colgaban de cuerdas o de tendones de animales así como también piezas de hueso tallado para sujetar las ropas.

Muy conocidas y apreciadas son las joyas a lo largo del tiempo; maravillosas son las de Mesopotamia, las del Antiguo Egipto, las de los griegos  y romanos, las de la Edad Media y Renacimiento… hasta las bellísimas creaciones de nuestras fechas y en el tiempo, cada una ha tenido funciones muy variadas. En casi todas las culturas, han sido usadas por hombres y mujeres, en algunas hasta algunos animales han gozado de ellas; es evidente que el hombre ha tenido y tiene la necesidad de adornarse a sí mismo y a lo que lo rodea. Si bien son una expresión artística que tiende a sublimar a quien lo lleve puesto, también su significado y uso exalta y engrandece su naturaleza.

En la gran mayoría de las civilizaciones, las joyas han sido apreciadas como un símbolo de riqueza y en algunos casos con el fin de reforzar la imagen y la personalidad de quien las luce.  Los materiales, ya sean metales y piedras preciosos, cristales o gemas  y el trabajo que se necesita para crearlas, hacen que tengan por si mismas un valor intrínseco, propio, lo que las hace susceptibles a ser usadas como una forma de acumular grandes riquezas. Ha llegado a ser un tipo de moneda de negociación o de intercambio. Por ejemplo en la India, las joyas de oro formaban  parte de la dote que se entregaba en el ritual nupcial.

También  han tenido un uso funcional. Los broches y las hebillas son un ejemplo. En su origen, éstos tenían un sentido esencialmente funcional, con el tiempo se han convertido en objetos cada vez más decorativos y hasta de promoción.

Una función muy particular ha sido la del simbolismo, que indica un estatus o valga la redundancia, un  símbolo de pertenencia a un grupo o asociación. Ejemplos muy conocidos serian  el caso del crucifijo cristiano o la estrella de David del judaísmo. Otro símbolo del estatus seria el collar de la Orden del Toisón de Oro (orden de caballería fundada en el 1429, ligada a la dinastía de los Habsburgo y a las coronas de Austria y España) o la costumbre de llevar un anillo de bodas en el dedo anular durante el matrimonio en la cultura occidental.

Un empleo muy interesante es el de la protección. El uso de amuletos, talismanes y medallas religiosas para la protección del mal es muy común en varias culturas. Las podemos encontrar en forma de símbolos, como por ejemplo el Anj, el jeroglífico egipcio que significa “vida”, “llave de la vida” o “cruz egipcia” o la Jamsa en el mundo árabe (símbolo con forma de mano)  que se utiliza como talismán para protegerse de la desgracia en general y del mal de ojo. Los escarabajos egipcios  eran un amuleto de vida y poder y símbolo de resurrección.

Cada lugar, cada cultura tiene su particular  forma de expresarse y sobre todo de manifestar  y transmitir su propia realidad en la existencia. La situación o circunstancia de cada sitio puede definir el material o el medio con el que lo realice y lo logre. La forma de interpretar o de concebir  el mundo o la realidad de un ser o de una civilización, también determina, a través de sus percepciones y valoraciones, cómo la va a exhibir y presentar para volverla  imperecedera.

joyas mayas 4En el mundo Maya, la joyería tuvo además otro fines que hasta la actualidad siguen vigentes. Hace unos 4,500 años  se estableció en Guatemala un grupo de protomayas, y posteriormente los mayas ocuparon  los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo,  parte de Tabasco y Chiapas en el sur de nuestro país y en Belice El Salvador y Honduras en América del Sur.  El nombre del grupo máyense conocido como “maya yucateco”, probablemente se deriva de “maya’ o mayab” ya que este término se refiere al nombre del territorio Yucateco.

La cosmovisión maya es la que engendra una especial función para muchas de las creaciones que nos heredaron, entre  ellas, su joyería. Esta cosmovisión  es la que nos interpreta la sorprendente forma de entender el cosmos, el ser humano y su relación e interdependencia  por los pueblos originarios y actuales mayas. Ésta se refiere a la visión del pueblo maya, según la cual “toda la naturaleza se encuentra integrada e interrelacionada”. Para el pueblo maya “todos aquellos elementos que existen en la naturaleza, es decir, todo lo que hay en el universo, es animado o tiene vida. Cada ser se complementa y completa a los demás” (García, Curruchiche “, Tarquía).

joyas mayasMuchos años antes de que llegaran los españoles y mismo después de la colonización, los mayas habían constituido una forma propia de asociar todos los fenómenos naturales a su vida cotidiana, la cual sigue vigente hasta nuestros días. Su visión es integradora y relacionante; en ella el ser humano es un elemento más de la naturaleza y corresponsable de la misma, con un criterio de que lo que tu hagas me afecta a mí y lo que yo haga te afecta a ti.

Esta cosmovisión se ve reflejada en muchas de las manifestaciones de la cultura maya. La apreciamos en su arquitectura, escultura, grabado, pintura y en sus artes aplicadas, siendo la joyería la más destacada. Si bien la joyería también representaba poder y rango, las clases pudientes se diferenciaban por las alhajas que lucían,  en este caso la manifestación de la cosmovisión se ve plasmada en los medios y los materiales  con los que se creaban y que se consideraban valiosos. Para los mayas su “tecnología primaria era la Naturaleza”.

Mientras que en Occidente el metal más preciado era el oro, en Yucatán y Mesoamérica en general, la piedra más preciada era el jade. Para los mayas el jade era su joya favorita. Era una piedra que poseía atribuciones  mágicas, un material ritual y mágico además de ser un regalo del cielo. Jade, significaba para los mayas sobrevivencia y sus colores eran obsequios de la naturaleza. La usaban como símbolo de buena suerte y salud. Curaban enfermedades de los riñones con ella. El jade significaba vida, fertilidad y poder. Utilizaron y apreciaron  otros materiales preciosos  como la turquesa y algunos tipos de conchas marinas; las plumas de quetzal o guacamaya eran de gran valor para la joyería, ya que con ellos creaban tocados ceremoniales para altos dignatarios. Pero el jade fue su piedra sagrada.

joyas mayas 3El término jade fue creado por los españoles, cuando se enteraron que los mayas los usaban para curar enfermedades de los riñones aplicándola  en la espalda. La llamaban “piedra de ijada” y ellos la nombraron jade. Las gemas en general son un cristal y a diferencia de ellas  el jade es una masa de cristales unidos, por lo que es resistente a quebrase y astillarse haciéndola extremadamente dura. Esa cualidad hizo que se usara como herramienta y arma y que también tuviera la función de ser un libro ya que mucha de la historia y cultura de los mayas fue grabada en piedra jade.

La trascendencia del jade en los mayas quedo plasmada en sus expresiones ceremoniales y decorativas. La aristocracia se asociaba con el verde brillante y era preferida sobre cualquier otro material. Veneraban el jade como elemento funerario de los reyes y nobles, a quienes enterraban con magnificas máscaras sobre su rostro, además de portar un trozo de esta gema en la boca como pasaporte hacia el cielo cuando el espíritu saliera del cuerpo, ya que facilitaba la ascensión al más allá.

Uno de los elementos más representativos de las clases nobles mayas eran los collares, de jade o de concha.  Podían tener diversas formas aunque las más comunes eran de esfera o tubulares. Dentro de los ajuares funerarios se encontraban muy frecuentemente estos collares con pulseras y orejeras del mismo material.

Los pectorales eran considerados un atributo de gran valor y eran indispensables en la vestimenta de los nobles. El jade, la concha nácar y la concha roja se utilizaron para estas prendas, que eran como camisas enteras de mosaico con diseños muy variados.  Algunas de ellas eran solo una cocha entera con algunas incrustaciones como ornamentos.

joyas mayasLos usos que le dieron al jade los mayas fueron abundantes y el gran valor que le otorgaron fue mayor. Era un bien supremo que adornaba y embellecía su entorno y su ser. Diseñaron cuentas lisas y grabadas, aretes, pectorales, pendientes, anillos, placas delgadas para mosaicos, máscaras funerarias, perforadores de genitales, orejeras, cuentas nasales y placas para textos. Fue un bien supremo en las ofrendas divinas en forma de collares, brazaletes, esculturas, herramientas y bordados con jade. Fue una piedra de aliento que cuando se ponía delante de la nariz denotaba la aspiración del alma en los seres vivos, cuando se colocaba debajo de la lengua de un difunto le ayudaba a transportarse al otro mundo y cuando se colocaba  en la espalda, su magia, su energía y sus colores traslucidos como el jade luna, el jade princesa, el azul,  lila o verde curaba los males físicos. Adornó vivos y muertos, logró un acercamiento al equilibrio espiritual y el conocimiento del universo. Probablemente para los mayas no solo con él creaban cosas sino que pensaban que con esas cosas podían transformar al mundo.