Tonala_Tlaquepaque

La población de Tonalá, goza de enorme prestigio alfarero desde los primeros años del periodo colonial. Vecina inmediata de Tonalá lo es también Tlaquepaque, que ha sido la cuna de infinidad de artistas populares y de famosos ceramistas innovadores de las técnicas antiguas, cuya fina labor se ha traducido en novedosas y bellísimas artesanías.

En cuanto a las formas y técnicas alfareras tradicionales, en ambas poblaciones de Jalisco se trabajan desde los tiempos más remotos, cuatro tipos de decoración distintivos: la bruñida, de origen prehispánico; la denominada bandera, de color blanco sobre rojo; la bruñida policroma con aplicaciones de oro de hoja, que inició y tuvo su auge en el siglo XVII; y la llamada de petatillo, notable por su minuciosa elaboración. Estas decoraciones se aplican a una sorprendente variedad de objetos de diferentes tamaños y usos.

Si bien es cierto que la alfarería es la actividad artesanal más destacada de esta región del Bajío, de ninguna manera es la única: hierro forjado, vidrio soplado, textiles de lana y de algodón tejidos tanto en telar de lanzadera o de pedal como en telar de cintura, y objetos trabajados en piel y en cuero, de una calidad insuperable -entre los que destacan los cinturones bordados con pita y los tradicionales arreos charros-, forman en conjunto un espectáculo irresistible aún para los más escépticos.

Una muestra de esta extraordinaria riqueza artesanal será posible disfrutarla, a través de la Exposición Tonalá y Tlaquepaque. Una visión del Bajío, que se presenta el MAP, del 29 de marzo al 6 de julio, de 2014.