Por Monica Abedrop
 
“Tlaxcallan proviene del náhuatl Tlaxcalli
que quiere decir “tortilla o pan de maíz”
 
“Muy Noble muy Leal”

“Muy Noble muy Leal”

¡Que diferente pudo haber sido la historia de nuestro país, si no hubiera existido un pueblo tan organizado y aguerrido como el de los tlaxcaltecas! El estado más pequeño de toda la República Mexicana, su nación es la más antigua de toda América. Fue la única en la historia prehispánica, que nunca fue conquistada y gano junto con los españoles la gran guerra contra el Imperio Azteca en Tenochtitlan. Sus pobladores, guerreros y familias, siguieron peleando a lado de los españoles para expandir el territorio de la Nueva España y aunque en La Colonia los españoles traicionaron su alianza, este pueblo siguió luchando por conservar su independencia y obtener los beneficios y concesiones por los que lucharon y se les había prometido.

La historia de Tlaxcala es una de las más interesantes de nuestro país; un lugar colmado de recuerdos, de ruinas arqueológicas, de una gran variedad de arquitectura que manifiesta su pasar por el tiempo. De paisajes naturales como bosques y volcanes; de textiles, música, bailes  y gastronomía antiguas. De una sociedad, que desde sus primeros asentamientos hasta la fecha, siguen cuidando y resguardando con mucho esmero la memoria de su historia.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia ha dedicado mucho tiempo en este estado ya que su historia no solo se remonta a la era de Tzompantepec, una aldea sedentaria agrícola del 1,600 al 1,200  a.c. en el norte del estado, o en el reinado de sus grandes señoríos  como Tepetipac del 1348 d.c.; si no que han habido descubrimientos muy anteriores a esas épocas. En los años setenta, hubo varios estudios arqueológicos, coordinados por Angel García Cook y Leonor Merino Carrión, y uno de los más importantes hallazgos fue un objeto prehispánico fechado hacia el 12,000 a.c. llamado “punta Clovis”. Esta pieza es la mitad de un proyectil con estrías o surcos verticales que servía como lanza de caza de animales o como punzón; lo cual nos habla del tipo de vida que llevaban los primeros pobladores de esa zona: hombres de caza y por la zona en que se encontró, San Juan Chaucingo, recolectores de frutas silvestres o plantas.

A partir de ahí, se conocen siete fases en la historia prehispánica tlaxcalteca.

Un Dios prehispánico venerado en Ocotelulco

Un Dios prehispánico venerado en Ocotelulco

La primera, Tzompantepec que data desde el 1,600 al 1,200 a.c., en donde se aprecian algunas formas de cerámica y vestigios de caza y trabajos agrícolas.

 La segunda Tlatempa, 1,200 al 800 a.c., en donde se encuentran terrazas de cultivo con canales para controlar el agua pluvial, presencia de sacerdotes y religión, plataformas ceremoniales,  cerámicas y temascales.

 La tercera Texoloc , del 800 al 300 a.c., con una población de hasta 1,200 habitantes, con estructuras ceremoniales y pirámides, con una sociedad más compleja, conformada por sacerdotes, artesanos, agricultores y comerciantes. Hay ya figurillas de deidades como Huehueteotl, el dios del fuego o de Tlaloc, dios de la lluvia y se desarrollaba el trabajo de textiles con fibra de maguey.

La cuarta del 400 al 100 a.c., Tezoquipan, perteneciente al periodo clásico de Tlaxcala. Esta es la fase más importante del desarrollo cultural de esa área. Aquí hay ya un desarrollo arquitectónico y urbanista a base de calles, plazas, juegos de pelota, centros ceremoniales. La religión ya es institucionalizada con una organización social basada en el poder del sacerdote. La producción agrícola aumenta y empieza el intercambio.

La quinta es Tenanyecac, del 100 a.c. al 650 d.c., Evidencias arqueológicas demuestran que este es un periodo de estancamiento en la zona Tlaxcalteca debido a invasiones de otros grupos menos avanzados y por el crecimiento de Teotihuacan y Cholula, que hicieron que mucha población se desplazara a esas regiones, disminuyendo la construcción, el comercio y el intercambio.

La sexta es Texcalac del 650 al 1100 d.c.. En este  periodo llegaron  a Tlaxcala algunos grupos de toltecas y otomíes que se establecieron en varios asentamientos de Tlaxcala. Es en este momento en  que inicia y se consolida la era de los señoríos tlaxcaltecas.

La séptima, Tlaxcala del 1,100 al 1,521 d.c.. Esta es la fase histórica y arqueológicamente más conocida de todas. Hay mucha evidencia material, como estructuras, restos de fosas, pasillos, murallas, escrituras pictográficas, códices, crónicas, murales, cerámicas, información documentada en náhuatl y en castellano, como las historias escritas por el mestizo Diego Muñoz Camargo. En ellas este describe en el siglo XVI el proceso de fundación de algunos de los señoríos tlaxcaltecas, siendo los más importantes Tepeticpac , Ocotelulco, Tizatlan y Quiahuiztlan.

Los cuatro señoríos

Los cuatro señoríos

La  fundación de Tlaxcala en el siglo XVI fue como la de una república independiente, la cual estaba gobernada por cuatro señoríos que ordenaban de común acuerdo. Esta sociedad política era única en México y se oponía al absolutismo del Imperio Azteca. Por ello, la historia de Tlaxcala solo puede ser entendida conociendo la evolución de sus siete fases y el producto de ellas, dícese de sus señoríos.

Cada uno de estos señoríos tenía pequeños reinos, con su palacio, su propio templo y sus propios mercados. Aunque cada señor tenía su residencia local, existía un lugar de reunión en Tlaxcala donde se discutían diversos asuntos relativos a los territorios dominados en conjunto por los cuatro señoríos. No había un tlatoani  o jefe supremo como en otros reinos, sino un consejo de señores. Hernán Cortes llego a comparar esta organización política con el gobierno de Génova y de Venecia.

El reino de Tlaxcala era un territorio densamente poblado; su población era de 165,000 habitantes en 1,500 km2 de superficie. Muchos de ellos eran guerreros que llegaron a tener gran fama y la mayoría  eran productores que gustaban de comerciar sus productos con  otras regiones. Hasta que los aztecas, que tenían un dominio sobre muchos otros pueblos, mas no sobre los tlaxcaltecas,  se los impidieron y de ahí surge la gran rivalidad que llevaría al Imperio Azteca a tener grandes consecuencias. A pesar de las revueltas que entre ellos existieron y la lucha por no obedecerlos o someterse a ellos, los tlaxcaltecas lograron defender su nación, su autonomía y la integridad de su territorio derrotando a los aztecas.

Así que no solo la situación de orden de gobierno fue muy importante para los próximos

Jeroglífico de Tepetipac

Jeroglífico de Tepetipac

sucesos que se avecinaban, sino también el rencor y aversión que le tenían a los aztecas y a su lucha constante contra ellos. En 1519 Hernán Cortes y su ejército de expedición, desembarcaron en la costa del sureste de México. Desde su llegada  al territorio mexicano, entre guerras y acuerdos de paz, este fue sumando aliados a la corona española de Carlos V.

Al llegar a las tierras del Altiplano, Cortes pidió permiso a los tlaxcaltecas para pasar por su territorio camino a Tenochtitlan. Temerosos de que este hombre blanco con barba, como decía la profecía, simbolizaba el regreso de Quetzalcóatl y no era lo que ellos esperaban, decidieron pelear contra los españoles. Sin embargo después de la tercera derrota, los indígenas decidieron negociar con el enemigo. El resultado de esa negociación fue que los tlaxcaltecas colaborarían con los españoles en la conquista de la gran Tenochtitlan y a cambio los españoles respetarían su autonomía y forma de gobierno. Esto, siempre y cuando adoptaran la religión católica predicada por los españoles. Por su participación, los indígenas colaboradores recibieron tierras por toda la Nueva España y parte de Centroamérica.

La fundación de la Ciudad de Tlaxcala, sucedió entre 1540 y 1550 bajo el mando del Virrey Antonio de Mendoza. Muchos indígenas bajaron de los cerros donde habitaban para construir tradicionales ciudades coloniales, con su gran plaza central, su iglesia, comercios, casas y avenidas. Todo esto por la necesidad de los españoles de tener mayor control sobre los indígenas, cuyos señoríos fueron reducidos a alcaldías.

Códice tlaxcalteca: Cortes con sus aliados preparándose para atacar Tenochitlan

Códice tlaxcalteca: Cortes con sus aliados preparándose para atacar Tenochitlan

En mayo de 1535 Tlaxcala recibió un reconocimiento Real de Carlos V a solicitud de Diego Maxixcatzin por la participación de los tlaxcaltecas en el proceso de la conquista; y como premio a los servicios de los tlaxcaltecas se le otorgo un título y un escudo de armas a la ciudad. “Leal ciudad de Tlaxcala”.

El 25 de Abril de 1563 se le concedió a la ciudad de Tlaxcala el título de “Muy Noble y muy Leal”.

Una vez iniciada la lucha de la Independencia, es decir tres siglos después de iniciada la conquista, el gobierno de Tlaxcala permanecía leal a la Corona Española. Aun así, numerosos tlaxcaltecas lucharon por obtener la libertad de la Nueva España.