Por Sonya Santos de Arredondo, Presidenta

 

felipe II de españa

El  11 de julio de 1580 partió de Sevilla un barco de nombre Santa Catalina, en cuyo navío iban 100 personas en familia rumbo a América en busca de un mejor futuro. Iban liderados por un portugués “converso”, que años después murió en la cárcel de la inquisición, se llamaba Luis de Carvajal y de la Cueva, quien había realizado el convenio o capitulación con el rey Felipe II de España, en donde se hablaba de la creación del Nuevo Reino de León; 200 leguas tierra adentro, desde el puerto de Tampico y las minas de Mazapil, hasta colindar con la Nueva Galicia y la Nueva Vizcaya, es decir, de un mar a otro mar.  En dicha capitulación se exime la clausula de “limpieza de sangre”: judíos conversos. Para ello existen varias conjeturas, entre otras que el secretario del rey lo hizo bajo soborno, pero lo cierto es, que algunas capitulaciones de tierras inhóspitas no tenían esta clausula como una forma para estimular a los pobladores de lugares difíciles. El ultimo paraje peninsular de aquel viaje fue el puerto de Cádiz, nuevamente fueron pasados por alto los incisos de “limpieza de sangre”.  Y se dieron la tarea de atravesar el gran océano.  Imagino aquel navío, amplio, dotado de 3 mástiles, cuyas velas serian hinchadas por el viento marítimo como única fuerza motriz para vencer el embravecido oleaje del mar.

nuevo reino de leon mapa

Los primeros nuevoleoneses dejaban atras su historia, familiares y, seguramente costumbres judaicas, para lanzarse a la inmensidad del inhospitalario desierto que aun no conocían, iban en busca de todo y nada. Llegaron al único puerto autorizado, el de Veracruz, para salir después rumbo a Tampico; un poblado de unos 200 españoles y otro ciento de indios cristianizados. Ahí se quedarían algunos, y los otros más caminaron rumbo a lo que hoy es la Sultana del Norte, Monterrey. Se encontraron con indios nómadas, comúnmente llamados salvajes por el solo hecho de defender su “hábitat”. Se habla de 250 tribus de moradores naturales en el norte de México, que defendían su derecho de vivir en su propia tierra desde hacia 10, 000 años, según restos de grabados sobre rocas encontrados en diversos municipios actuales.

nuevo reino de leon map 2

Y son estos los primeros pobladores de mi tierra, aventureros que se hicieron a la mar en busca de una mejor vida, sabían que no llegaban al encuentro de minas de oro ni de plata, era solo un pequeño oasis en el desierto, coronado por un hermoso y peculiar cerro, el de La Silla,  rodeado de tribus pacificas que se violentaron cuando los obligaron a pertenecer a encomiendas, cuando los obligaron a evangelizarse y si,  los indígenas fueron aguerridos y sanguinarios, lucharon por su tierra. Y siguieron las generaciones de los primeros pobladores,  así, una a una trasmitiendo, bajo el intenso sol de verano y el frio del invierno,  la herencia de la cultura que llevamos en la sangre: la del trabajo.

Monumento en bronce de Luis de Carvajal y de la Cueva, ubicado en Monterrey, N.L. obra del escultor Mario Fuentes

Monumento en bronce de Luis de Carvajal y de la Cueva, ubicado en Monterrey, N.L. obra del escultor Mario Fuentes

Con miras a que fuera la capital de esa nueva tierra prometida, el Nuevo Reino de León, Luis de Carvajal fundó por primera vez la ciudad de Monterrey en 1581 con el nombre de San Luis. Posteriormente su lugarteniente Diego de Montemayor hizo la segunda fundación (1596) ya con el nombre de Monterrey.