Por José N. Iturriaga

 

Cerro de la Silla, al frente escultura en acero de Gilberto Aceves Navarro. Foto Generoso Villareal

Cerro de la Silla, al frente escultura en acero de Gilberto Aceves Navarro. Foto Generoso Villarreal

La mayor parte del estado corresponde a zonas áridas y por tanto la vegetación predominante son agaves y cactáceas. Destaca, hacia el sur, la lechugilla. “En Nuevo León, en muchas regiones las artesanías son pobres y las más de las veces se identifican por su sentido utilitario”, resume el licenciado Alfonso Rangel Guerra.

Artesano de Galeana, N.L. trabajando el alabastro

Artesano de Galeana, N.L. trabajando el alabastro

Talabartero de Hualahuises, N.L.

Talabartero de Hualahuises, N.L.

También al sur se hacen objetos ornamentales de alabastro. En otras regiones hay artesanos muebleros y talabarteros, sobre todo de pieles de cabra. También hacen petates, sombreros y canastos de palma, y alfarería. “Esta diversidad de artesanías proviene originalmente de los grupos tlaxcaltecas que se trajeron del sur del país para poblar diversas regiones, como Guadalupe, Lampazos y otros lugares”. El polo de desarrollo que significa Monterrey ha atraído migrantes de variado origen, incluidos indígenas, “ya integrados a la población local con su propia producción artesanal”.

Hay artesanos del vidrio, la forja, hamacas, cerámica, cera, madera, palmito, cantera, carrizo, ixtle, piñatas; sobresale la talabartería de Linares, Hualahuises y Guadalupe, sobre todo “las sillas de montar, que se exportan a Alemania, Canadá y Estados Unidos. El alabastro de Galeana se considera que compite en calidad con el italiano. Los muebles de Iturbide se consideran de gran calidad y las sillas tejidas de Bustamante también se exportan. Los ceramistas de Nuevo León son reconocidos en Italia, Japón y Puerto Rico”.

 

Fragmento de silla del artesano Ismael Barron. Piel recortada y cincelada

Fragmento de silla del artesano Ismael Barron. Piel recortada y cincelada