Por Sonya Santos de Arredondo, Ex Presidenta

A Ignacio Villarreal Junco

 

Plaza de Dolores, óleo sobre tela del siglo XIX, J.J. del Moral

Plaza de Dolores, óleo sobre tela del siglo XIX, J.J. del Moral

La madrugada del 16 de septiembre de 1810 el cura de Dolores, Guanajuato, convocó, a través de la campana de la parroquia del pueblo a los habitantes. El llamado lo hizo a sus feligreses con el fin de que desconocieran y se sublevaran en contra de la autoridad virreinal de la Nueva España. Estaba en compañía de Juan Aldama e Ignacio Allende. No existe documento alguno de participantes o testigos directos en las primeras horas del movimiento independentista. Miguel Hidalgo llamó a los habitantes de Dolores y zonas aledañas, y les dirigió una arenga para que se sumaran a la rebelión, que concluyeron con una serie de consignas que según se dice, grito a todo pulmón. De lo que el cura expreso esa madrugada existen varias versiones:

 

 

Manuel Abad y Queipo (1810)

“¡Viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII y muera el mal gobierno!”

Diego de Bringas (1810)
“¡Viva la América!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la religión y mueran los gachupines!”

Anónimo (1810) recopilado por Ernesto Lemoine Villicaña:
“Viva la religión católica!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la patria y reine por siempre en este continente americano nuestra sagrada patrona la santísima Virgen de Guadalupe!, ¡muera el mal gobierno!”

Juan Aldama (1811)

“¡Viva Fernando VII!, ¡viva América!, ¡viva la religión y muera el mal gobierno!”

Servando Teresa de Mier (1813)

“¡Viva Fernando VII y la Virgen de Guadalupe!”

Lucas Alamán (1840)
“¡Viva la religión!, ¡viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la América y muera el mal gobierno!” A lo que el pueblo respondió: “¡Viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines!”

Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, Dolores Hidalgo, Guanajuato. Por su bella fachada, concluida en 1778, este templo esta considerado como uno de los mejores ejemplos del barroco novohispano de finales del siglo XVIII.

Parroquia de Nuestra Señora de Dolores, Dolores Hidalgo, Guanajuato. Por su bella fachada, concluida en 1778, este templo esta considerado como uno de los mejores ejemplos del barroco novohispano de finales del siglo XVIII.

La tradición de dar el Grito para conmemorar el inicio de la Independencia de México tiene sus orígenes el 16 de septiembre de 1812 en Huichapan, Hidalgo, lo dio el General Ignacio López Rayón. Más tarde José María Morelos, en uno de los 23 puntos que conforman sus Sentimientos de la Nación, propuso al Congreso de Chilpancingo que en la Constitución, en la que por entonces se trabajaba “igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día del aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa Libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se desplegaron los labios de la Nación para reclamar sus derechos con espada en mano para ser oída; recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende”.  Finalmente, se declaró el 16 de septiembre como día de fiesta nacional en la Constitución de Apatzingán, medida que fue ratificada por los congresos constituyentes de 1822 y 1824.

En 1825 ya formó parte de la fiesta nacional. Las autoridades de la Ciudad de México les pidieron a los ciudadanos iluminar sus casas, ventanas y balcones.  El presidente de la República, Guadalupe Victoria, recibió felicitaciones de diplomáticos y corporaciones eclesiásticas y civiles. Después se realizó un desfile que llegó a Palacio Nacional. Por la tarde se organizó un paseo en la Alameda y bailes de cuerda, en los que participaron músicos militares. Por la noche hubo fuegos artificiales.

Balcón principal de Palacio Nacional, Cd de México, 15 de septiembre 2010

Balcón principal de Palacio Nacional, Cd de México, 15 de septiembre 2010

La celebración de la  noche del Grito, que conmemora nuestra Independencia, es una fecha importante del calendario cívico nacional, carece de un protocolo ya que las consignas en el “grito”, a pesar de haber frases tradicionales, el que lo da “pone de su cosecha”.  Cada año a las 11 de la noche del 15 de septiembre, los titulares del Poder Ejecutivo en los distintos niveles de gobierno: presidentes municipales (o jefes delegacionales en el Distrito Federal), gobernadores y el Presidente de la República, así como los embajadores en las representaciones en el extranjero, portando una bandera nacional, dirigen a la población reunida una arenga, el cual por lo regular incluye las siguientes frases:

¡Mexicanos!
¡Vivan los héroes que nos dieron patria!
¡Viva Hidalgo!
¡Viva Morelos!
¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez!
¡Viva Allende!
¡Vivan Aldama y Matamoros!
¡Viva la independencia nacional!
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México!

Una vez que termina el “grito” toca una campana y ondea la bandera, después, todos cantamos el Himno Nacional, minutos mágicos en los que por un instante todos los mexicanos estamos de acuerdo: amor por la patria.

 

¿Qué desayunó el cura Hidalgo esa madrugada?

No sabemos. Lo que si te podemos decir es que tenemos una rica receta de Pozole en nuestra sección de Gastronomía Mexicana para que cenes antes de dar el “grito”, da clic aquí…