Por Sonya Santos de Arredondo, Presidenta

Ingredientes:
1 pollo cocido partido en piezas
250 grs de pepita molida
1 tza de caldo de pollomole verde 2
2 ajos
¼ de cebolla
 ½ rajita de canela
5 Clavos de olor
6 ramitas de cilantro
6 ramitas de perejil
4 hojitas de epazote
2 hojas de lechuga  
2 hojas de espinacas o acelgas
1 chile poblano desvenado
6  tomates verdes
Chiles serrano al gusto
Sal y pimienta

Manera de prepararse

Moler todos los ingredientes en crudo menos la pepita molida en un licuadora con la taza de caldo de pollo, solo hervir los tomates y los chiles serranos antes de incluirlos en la licuadora.

En un sartén guisar todo esto en poco aceite e ir revolviendo todo hacia un mismo lado y una sola persona de lo contrario se corta y se hace grumos.

Disolver la pepita verde con agua o caldo de pollo o de la carne, pude ser en la licuadora o a mano y se le incorpora a la mezcla anterior, salpimentar al gusto.  Deja hervir hasta obtener la consistencia deseada, incluir las piezas de pollo cocidas.

Este mole se puede servir con pollo, carne de res o de puerco.

 

En México y España se conoce como pepitas o pipas a las semillas de diferentes especies vegetales, particularmente a las de Cucurbita maxima, C. moschata y C. pepo, la  tres popularmente conocidas como calabaza. Son comestibles y se consumen asadas: se preparan remojándolas en agua con sal, y poniéndolas a tostar en un comal, también se utilizan para preparar una variedad de mole conocido como pepian o pipián.

En el SXVI, el historiador dominico Diego Duran,  en su “Historia de las Indias de Nueva España” nos habla  acerca de alimentos que los aztecas recibían de otros pueblos, como impuesto o tributo, por estar subyugados, la pepita de calabaza era uno de estos:

“De otras provincias tributaban maíz y frijoles, chía, huauhtli [o semilla de amaranto o alegría, chile de diferentes especies y maneras que hay de ellos y se cría en esta tierra, que a ellos les sirve para diferentes modos y maneras de guisados. Tributaban cantidad de pepitas de calabazas […] De otros lugares y provincias traían venados y conejos, codornices. De ellos, frescos; de ellos, en barbacoa. Tributaban topos, comadrejas, ratones grandes que se crían en los montes. Tributaban langostas [o chapulines] tostadas y hormigas de estas grandes que crían alas, y cigarras grandes, chicharras, y de todas las sabandijas que cría la tierra. También los que tenían lagunas tributaban de todo cuanto cría la laguna, hasta la lama y moscas que andan por encima de ella, hasta aradores de agua y gusanillos”