Por Patricia Gout y Leonardo Villeda

Jose Mujica 1934

Jose Mujica 1934

Los estudios de Hollywood, la Decena Trágica, Tomás Alva Edison, la Ópera de Chicago, la Plaza de Toros de México, María Greever, San Miguel de Allende, San Francisco de Asís, Agustín Lara y Enrico Caruso… Hay vidas que parecen novela…

Ningún escritor podría haber imaginado una trama tan rica como la vida de José de Jesús Mojica, hombre extraordinario que merece ser recordado con el mayor orgullo por los mexicanos. Originario de Jalisco, donde nació en 1896, le tocó ser testigo de primera fila de los acontecimientos históricos que a partir de esas fechas transformarían a nuestra patria. Habiendo tenido que abandonar sus estudios en la Escuela de Agronomía por causa de la Revolución Mexicana, José encuentra la vocación artística que lo llevará a ser uno de los más grandes nombres de su tiempo en el mundo de la ópera y del cine.

José Mojica, podemos decir, fue el primer artista mexicano globalizado. Los cines en España al ver su nombre se abarrotaban. La gente lo adoraba en Argentina, Chile, Perú, Brasil, Hollywood… Thomas Alva Edison lo escuchó cantando en una audición en Nueva York y quedó tan impresionado que le pidió que le permitiera grabarlo en el aparato que revolucionaría las grabaciones: la grabación por impulsos eléctricos, que fue tal vez el invento del que Edison estaba más orgulloso.

El más célebre tenor de la historia, Enrico Caruso, al compartir escenario con él en la antigua Plaza de Toros México, se entusiasmó tanto con su voz que lo llenó de consejos y de recomendaciones; entre ellos irse a la Ópera de Chicago, donde Mojica fue un cotizadísimo cantante. En sus últimas entrevistas, un periodista le preguntó a Caruso en Italia: “Maestro, ¿podría decirme quién es el tenor favorito del tenor más famoso del mundo?” A lo que el gran Caruso contestó: “Un tenor mexicano llamado José Mojica”.

Joaquina de la Portilla, mezzosoprano que buscaba construir una carrera en Nueva York con muy poca fortuna, saltó a la fama porque suj mujica compañero de andanzas y audiciones, el tenor Mojica, puso en los oídos de todos los hispanoparlantes sus creaciones. Hoy todos la conocemos como la inolvidable María Grever, y continuamos a deleitarnos con la maravillosa ‘Júrame’; que fue la canción con que Mojica la catapultó a la fama.

Si hoy es reconocido internacionalmente San Miguel de Allende en Guanajuato, fue porque Mojica encontró ahí -un pueblo de muy bajo perfil en aquél entonces- un lugar para construir una casa donde exiliarse del mundo; pero su tremenda fama atrajo las miradas de todos y muchos artistas que querían alcanzar más notoriedad lo siguieron y fundaron sus casas de veraneo a ejemplo de su famosísimo colega. A sus eventos y fiestas asistían importantes personalidades nacionales y extranjeras, y hoy seguimos encontrando su huella en las muchas obras que creó a favor de este poblado.

‘El Peñón de las Ánimas’, película que hiciera inmortales a María Felix y Jorge Negrete, había sido originalmente proyectada para tener en el rol estelar a José Mojica, pero habiendo tomado una decisión que sorprendería al mundo, se paró en frente del productor de la película y le dijo: “Querido amigo, mil gracias por la oferta, pero yo ya me retiro. Te recomiendo a este joven muchacho al que conocí haciendo pininos en Nueva York y que creo merece una oportunidad…” se llama Jorge Negrete.

Siendo un hombre rico y tremendamente famoso, se encontró en Argentina durante su gira de despedida con Agustín Lara, quien impresionado y conmovido por la decisión de su amigo de abandonarlo todo para volverse religioso franciscano, esa misma noche escribió una composición que le entregó a Mojica a las primeras horas de la mañana: “Pepe -le dijo- te he escrito esta canción como un homenaje a nuestra amistad y a tu ejemplo”… La pieza era ni más ni menos que la hoy mundialmente famosa  “Solamente una vez”.

En Perú fue ungido sacerdote en julio de 1947.

En Perú fue ungido sacerdote en julio de 1947.

En la iglesia de San Francisco de Asís de Perú fue ungido sacerdote en julio de 1947. Volvió a escuchársele en los escenarios cuando cantaba para recaudar fondos. En el año de 1959 se estrena la película ‘Yo Pecador’, basada en su autobiografía y estelarizada por Pedro Geraldo y Libertad Lamarque. Mojica tiene una breve aparición en el epílogo de la cinta. Es la última vez que se le ve en las pantallas. Tras un sacerdocio fructífero y ejemplar muere en Lima en el año de 1974.