Por Sonya Santos de Arredondo

Presidenta

A Mario Delgado Carrillo

SITIOS~1

La plaza para las fiestas charro taurinas de Colima,  La Petatera, se “teje” a mano y con el corazón, así es, anualmente, durante las fiestas en honor a San Felipe de Jesús, se lleva a cabo el evento más importante del Estado, y se edifica una plaza con devoción, por la gente de su pueblo, que año con año salen a cumplir con la tradición de sus ancestros desde hace mas 150 años, hoy está considerada como Patrimonio Cultural por el INAH, y como no, es una obra de arte efímera que se levanta en tierras colimenses para regocijo de todos los mexicanos. la petatera 2

Se construye en 3 o 4 semanas máximo, empiezan a principios de enero y terminan el día 3 de febrero,  para el 5, ahí mismo,  se celebra un misa en honor a su Santo Patrono: “San Felipe de Jesús, Santo bien aventurado tu que moriste en  la cruz como Dios crucificado, líbranos de los temblores y de morir en pecado.” Antiguamente había un desfile de caballos, de peregrinaciones, lo mencionan algunos documentos, tal vez sean el origen  de la tradicional cabalgata que hoy en día se realiza durante las fiestas y congrega a una gran cantidad de jinetes de la región.  Esta empieza en Catedral de la ciudad de Colima para seguir su recorrido hasta llegar a La Petatera en Villa Álvarez. Delante de la cabalgata va el que toca la “chirimía” (instrumento musical de viento), después los “mojigangos”, muñecos que llegan a tener una altura de 3 o 4 metros que representan a las autoridades municipales, los locales dicen “están hechos de materiales naturales pero con alma humana” y con estos, el camión de la banda de música. Lo que se ha encontrado en los archivos históricos de Colima es, que en el siglo XVII próximos a la fundación de esta ciudad, se buscaba un Santo Patrono para que los protegiera de los sismos que azotaban el lugar, por una cuestión de suerte escogen a San Felipe de Jesús.

Orgullosos de la plaza, los lugareños platican que está hecha “con pura madera la petatera 3y sogas” y también que “desde que yo estaba chiquillo me acuerdo que la forraban con petate”. El encargado de la construcción de La Petatera, un domingo se va al lugar, busca el centro y ahí clava la estaca, entonces raya, la traza, llega la madera y a poner horcones (madero vertical en forma de “Y” que sirve para sostener vigas) y la plaza, en la nada y de la nada, empieza a surgir. Pegan escuadras, y aparecen las gradas, la platea y los tablados, en donde la gente se sienta y podrá hasta bailar, presumen que nunca se han caído.  Estos maderos se mueven y se estremecen al ritmo de la muisca de las bandas; bailan junto con sus creadores. Pero es la “cadena” de la que depende la seguridad de La Petatera,  va en la tercera o cuarta grada; son maderos que recorren circularmente por debajo de las gradas, con  horcones se le da presión lateralmente, es decir, puestos en diagonal, no va enterrado, con el peso de la gente automáticamente aprieta, una obra de MVC-106Singeniería. En otates (aztequismo de caña dura) amarrados de forma cuadricular se cosen los petates para hacer las “sombras”, el techo, para que el público se proteja del sol.  También tiene su “falda” de petates en la parte posterior, de este conjunto de tapetes tejidos con tule emana el nombre de Petatera. Se divide en secciones o tablados, a los cuales les dan un numero, son las concesiones a las familias que trabajan en la edificación.  Al estar lista, el ruedo mide 55 metros de diámetro, con una capacidad de aproximadamente 5 mil personas. Y se levanta ahí, en el pueblo de Villa Álvarez, en un escenario de cielo invernal, coronada por el volcán de Colima.

La Petatera, al fondo el volcan de Colima

La Petatera, al fondo el volcan de Colima

En esta verbena se rescata un elemento valioso del  sistema constructivo tradicional, un espacio para la celebración popular que reúne las mejores cualidades, guardando un equilibrio de elementos que están trabajando bajo tensión, un equilibrio entre la estructura y la historia.

petateraAl terminar los festejos La Petatera se desarma, cada madera y cada petate tiene su dueño y cada dueño tiene donde guardarla, así les pertenece a todos, cada uno resguarda un pedazo de esta tradición en su casa y en su corazón.

La Petatera es un elemento estético, que se puede ver, tocar, oler y disfrutar. Es una experiencia de tradición y de trabajo en equipo, una lección viva de transmisión de conocimientos y un oficio que se hereda de padres a hijos. Cierto es, pertenece a los colimense, pero es también un orgullo de todos los mexicanos.

 

 

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Información sobre  La Petatera 2014