En mayo del 2005, surgió la idea de crear una pulsera de recaudación de fondos para el MAP. Este tipo de productos estaban teniendo un gran éxito a nivel internacional funcionando para muy diversas causas filantrópicas y al Patronato Activo le pareció una muy buena opción que permitía además hacer innovaciones acorde al giro del MAP.

Macarena Gutiérrez se hizo cargo del proyecto. El primer paso fue el diseño de la pulsera, se requerían materiales económicos y distintos a la moda imperante. Además la pulsera debía ser atractiva y original, fácil de diferenciar del resto de las que había en el mercado. Debía hacer alusión a uno de los objetivos del MAP: el reencuentro con los valores nacionales.  Finalmente, había un requisito imprescindible: generar trabajo e ingresos para los artesanos de nuestro país.

La joyería en chaquira es una de las más atractivas del arte popular y se trabaja en varios estados de la República. Así que resultó una muy buena opción para la pulsera. Macarena Gutiérrez optó por un diseño con los colores de la bandera nacional, con la palabra MÉXICO al centro y MAP en la extrema derecha.

Se invitó a un grupo de artesanos de la comunidad de San Pablito Pahuatlán, Puebla para que produjera un primer tiraje.

David García,  Director General de Canofil, S.A.  al conocer el proyecto, ofreció regalar 50,000 pulseras con el mismo diseño hechas de tela elástica de la utilizada para manufacturar sus productos. De esta manera la AAMAP estuvo en condiciones de lanzar al mercado una versión económica de fácil desplazamiento.

El lanzamiento abarcó tres etapas. En la primera, ejemplares de la pulsera fueron obsequiados a líderes de opinión mexicanos, para que fueran comentadas y difundidas en diversos espacios públicos; la segunda etapa consistió en venderlas a un precio de $50.00 pesos entre familiares, amigos, colaboradores y gente interesada y que apoya el proyecto del MAP; para la tercera etapa se lanzó, en todo el país, la versión industrial dirigida a un público masivo, con un costo de $10.00 cada una.

El inesperado y arrollador éxito de la pulsera obligó a requerir un mínimo de 10,000 piezas de chaquira para alcanzar a cubrir la demanda inmediata. Al resultar insuficiente un grupo de artesanos se buscó en toda la República algunos otros que quisieran producirlas. Se contactaron 26 comunidades especialistas en trabajar la chaquira, pero ante la sorpresa de la AAMAP, a la gran mayoría no le interesó la propuesta, a pesar de que se les explicaba el objetivo y se respetaban sus condiciones.

Solamente cuatro comunidades aceptaron de inmediato y se dedicaron con gran entusiasmo a realizar las piezas. Los grupos artesanales que produjeron las pulsera fueron:

  • San Pablito Pahuatlán, Puebla, encabezados por Humberto Trejo
  • San Pablito Pahuatlán, Puebla, encabezados por Alfonso Martínez
  • San Pablito Pahuatlán, Puebla encabezados por Esteban Cayetano Zacatenco
  • Chiapas, encabezados por Gloria Marcial
  • Xolal, de Tepic, Nayarit, encabezados por David Loaiza

Se pidió a Guillermo González, director de la cadena de supermercados Comercial Mexicana que ayudara al MAP colocando las pulseras en sus establecimientos. De inmediato dio su ayuda incondicional y fue por medio de ellos que se logró llegar al público masivo.

Fundación Azteca y TV Azteca dieron un enorme impulso a la pulsera, demostrando una vez más su firme convicción y compromiso filantrópico. Gran cantidad de sus artistas han portado la pulsera en eventos públicos dándole promoción.