Un maquilador de jeans se acercó a Marie Thérèse de Arango para ofrecerle ayuda en la creación del MAP, no en dinero pero en especie, regalando a la Asociación pantalones y chamarras de mezclilla. El Patronato no tenía una idea clara de que podía hacer con ellos pero a fin de no perder el patrocinio decidió crear todo un proyecto en torno a él consistente en invitar a artesanos de distintas comunidades y estados de la República para que decoraran las prendas con sus técnicas tradicionales creando una colección única basada en el Arte Popular, la cual sería posteriormente vendida principalmente entre el público joven, usuario por excelencia de jeans y chamarras de mezclilla.  Manuela y Paula Arango, hijas de la señora Arango y Fernanda Suárez definieron un modelo de pantalón de acuerdo a la moda imperante y ése fue el que se solicitó al patrocinador que fabricara.

Gigi Mizrahi, entonces integrante del Patronato, ofreció invitar a distintos artistas contemporáneos a decorar piezas sin que ninguno de ellos cobraran por su trabajo, a diferencia de los artesanos, quienes fueron remunerados por cada prenda decorada. Asimismo, Gigi Mizrahi invitó a la empresa Boy London a que donara pantalones.  Raquel Juan-Marcos de Techno Jeans donó también tela y maquila.

Las piezas ya maquiladas se entregaron a la AAMAP en mayo, y entonces comenzó el reparto entre las distintas comunidades invitadas a participar. En un período de cuatro meses, los artesanos bordaron o pintaron las prendas y en septiembre se estaban ya recibiendo los trabajos terminados. Se almacenaron en casa de Fernanda Suárez, en donde además se realizó todo el trabajo subsiguiente: clasificación, definición de precios, etiquetado y acomodo de las piezas en racks portátiles.

Había ciertas piezas de artesanos o artistas de renombre que por su diseño  o el prestigio del autor resultaban sobresalientes por lo que se decidió crear una sección de subasta.

Para la exhibición de los jeans y chamarras, se decidió organizar un desfile formal en el edificio del MAP, aún sin remodelar para involucrar al público joven  y que supieran de la existencia del futuro museo mediante un evento atractivo y acorde a sus intereses. El Patronato invitó a niñas y jóvenes hijas de familiares y amistades a participar como modelos. Ellas acudieron a la casa de Fernanda Suárez para seleccionar las prendas que se vestirían y se aprovechó la ocasión para realizar la sesión de fotos.